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Un podio súper merecido

Por Gastón Espíndola

La 83° edición de la “Doble Bragado” llegó ayer a su fin. Como en toda competencia, algunos ciclistas pudieron decir que cumplieron sus objetivos; otros, que quedaron algo disconformes con su rendimiento; y otros, que se siguen lamentando por quedarse sin carrera por lesión.
En un evento semejante, donde se recorrieron más de 1.000 kilómetros y se visitaron varios municipios, las evaluaciones no sólo quedan para los deportistas. El análisis va más allá y, luego de algún tiempo, se resaltará lo que resultó positivo y se intentarán mejorar aquellas cosas que no lo fueron tanto.
En el caso de la ciudad de Bragado, se vivió una fiesta. Los dos días de carrera contaron con el aliento de miles de vecinos. En algunos casos, se pudo ver a cuatro generaciones de familias pegados a las vallas.
También fue fundamental el trabajo del municipio, de la policía y de los agentes de Tránsito que, en conjunto, no dejaron nada sin planificar.
Por otra parte, ellos iniciaron los movimientos mucho antes de la primera etapa de la carrera. En ese momento, era necesario saber cómo venía todo.
Una vez que el calendario llegó al 3 de febrero, no pararon. Recién ayer tuvieron el descanso que sus cuerpos y familias reclamaban.
Durante los nueve días de carrera, se los pudo ver con el micrófono, celular, cámara y teclas en mano. No importó el calor insoportable ni las pocas horas de sueño. Había que decir presente y así pasó.
El trabajo que llevaron adelante no sólo se pudo vivir en Bragado, sino que llegó a varios puntos del país. Algunas ciudades, ubicadas a muchos kilómetros de acá.
Más que nunca, ellos fueron un vehículo. Ellos se encargaron de darle ese toque inconfundible a la competencia. Ellos fueron los que, en imágenes, audios y videos, engordaron la rica historia de la “Doble Bragado”. Ellos, los periodistas.
En la parte superior de la foto están Juan José Bramajo, Mauricio Rodríguez, Nicolás Finiello y Gastón Cortés; abajo, se ubican Pablo Santiago, Adolfo Carrizo y Gustavo Marinkovich.
Los que mejor hacen las cosas en una competencia, suben al podio. Ellos cumplieron -como en otros años- y por eso se merecen un gran aplauso. ¡Salud!