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Parroquia San Martín de Porres

En Misión Permanente, bajo el lema: “Toda Vida Vale”

En el marco de las fiestas patronales de Mechita, cuya patrona es la Virgen de Luján, el domingo pasado se llevó a cabo la caminata anunciada desde la Parroquia san Martin de Porres a la Capilla de Mechita.
Fue un peregrinar, donde se rezó, se reflexionó acerca del valor de la vida, se pidió por las intenciones de la comunidad y acompañado además por canticos apropiados para la caminata.
En la Escuela Nº 36 nos esperaban los chicos que se están preparando para la comunión junto a miembros de la comunidad y desde allí seguimos nuestro caminar hasta la ermita ubicada en la jurisdicción de Alberti, quienes habían adornado las calles con banderas del Vaticano.
Luego el P. Gustavo Sosa, quien también caminó durante todo el trayecto, presidió la Eucaristía, finalizando todo con una merienda organizada por los colaboradores de la Capilla de Luján en Mechita.
En las reflexiones de nuestro caminar decíamos: “Hoy en Argentina hay muchos corazones equivocados principalmente los que tienen en sus manos la elaboración de las leyes, nuestros diputados, senadores, autoridades a quienes le dimos nuestro voto de confianza. Ellos creen que legalizando el aborto se ahuyentará la pobreza, la discriminación, y se liberará a la mujer, a la que consideran ha sido postergada por años.
Pero no se apoyan en la verdad científica, que demuestra fehacientemente que la vida comienza en la concepción. Hoy, la ciencia demuestra que desde el instante mismo de la concepción ya existe un ser único e irrepetible, con una carga genética propia: una persona.
La ideología equivocada, y el afán de querer ignorar a Dios, no permite que el hombre de nuestro tiempo reconozca que la mujer que aborta esclaviza su corazón y su conciencia para toda la vida, y muchas veces la lleva a buscar su propia muerte, pues ha sido hecha para ser madre.
Muchos no quieren reconocer que matar una persona, sea cual sea su tamaño, es cometer lisa y llanamente un homicidio a los ojos de Dios, dueño de la vida, y a los ojos de los hombres e insisten en querer cambiar las leyes, que fueron creadas para proteger la vida del hombre, en leyes que sólo buscan destruirla.
Por eso hoy, más que nunca, ante la gravedad de estos hechos pedimos a nuestra Madre de Luján, que proteja a los más pobres de nuestro tiempo, los niños por nacer.”