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Taller de estimulación cognitiva para adultos mayores

-Propuesta a cargo de Vanesa Carobini, profesional con experiencia

Nunca es tarde. Eso es lo que transmite la alegría y entusiasmo de los alumnos del taller de estimulación cognitiva, que tiene lugar los lunes, de 16.30 a 17.45 horas, en el Centro de Jubilados y Pensionados, ubicado en Falcón 64.
Esta propuesta, que apareció en junio de 2015, está a cargo de Vanesa Carobini, psicopedagoga y profesora en Ciencias de la Educación, que cursó un perfeccionamiento en estimulación cognitiva para adultos mayores. En diálogo con “La Voz”, dijo, en primer término, que en el espacio se busca estimular las funciones cerebrales, desde las más sencillas, hasta las más complejas, que le permiten a la persona desarrollar una vida autónoma.
Sobre las actividades que se llevan a cabo, comentó que intentan en un comienzo generar un vínculo social promoviendo el trabajo en grupo. Según completó, luego se desarrolla la fluidez verbal, el reconocimiento de letras, la lógica, los números, la estimulación visual y auditiva, la creatividad y las producciones escritas sobre los aspectos internos.
En el taller también se trabajan algunos aspectos teóricos de interés general, acerca del conocimiento del funcionamiento del cerebro.
“Yo les explico cuestiones teóricas para que puedan entender por qué, cuál es el sentido y los objetivos de cada actividad que hacemos”, manifestó.
Además, como la propuesta se desarrolla solo los lunes, la profesora les deja tareas para el hogar, las que se corrigen a la semana siguiente. “Eso también da el sentido de pertenencia que se promueve en el taller”, expresó.
A su vez, señaló que las actividades se completan con algunas salidas que hacen a contraturno. “El año pasado, fuimos al museo y a un vivero; para este año, tengo pensado hacer pequeñas salidas muy sencillas. Nosotros festejamos el Día del Amigo, el Día de la Primavera y a fin de año hacemos una reunión en algún lugar con el grupo del centro de jubilados, que tengo en la biblioteca y en mi casa”, añadió.
En cuanto a los objetivos del curso, contó que se promueve el interés, el entretenimiento y los buenos momentos, y la estimulación que permita tener un cerebro sano y “ocupado”.
“En la tercera edad, donde uno ya tiene una cierta quietud o una tarea más pasiva, tener un grupo de pertenencia, compartir los mismos intereses y necesidades, es muy importante para el envejecimiento activo y saludable”, afirmó.
“Tenemos un lindo grupo de alrededor de 15 personas que es un número interesante para trabajar en el taller. Hay un solo varón que se ha complementado con sus compañeras perfectamente; los varones, a veces, son un poco reacios a estos talleres, pero están todos invitados”, apuntó.
-Enseguida, aclaró que la propuesta es de tipo preventiva. “No hay que esperar estimular el cerebro cuando ya tenemos indicios de deterioro; si yo empiezo a trabajar y estimular cuando no tengo deterioro, este trabajo preventivo favorece a que pueda perpetuar la actividad autónoma hasta entrados muchos años”, remarcó.
A la hora del análisis personal, confesó: “Descubrí un mundo nuevo en el sentido de conectarme con las personas de la tercera edad. Mi título de base es psicopedagoga y es trabajar las cuestiones de aprendizaje con niños y adolescentes; cuando hice el posgrado en estimulación cognitiva para adultos mayores, me encontré con un grupo de gente extraordinaria y muy interesante, que tiene experiencias de vida de todo tipo”.
Por último, dejó claro la importancia que tiene el taller para su vida: “Estoy muy contenta y muy orgullosa. Más allá de que es un trabajo, es una satisfacción personal muy grande”.
Cabe mencionar que los alumnos abonan una cuota mensual, y que las clases se extenderán hasta mediados de diciembre para retomar en febrero o marzo de 2019.