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Fiesta de Beata Madre Enriqueta Dominici:

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El 21 de febrero celebramos la fiesta de nuestra Beata Madre Enriqueta Dominici. El encuentro con Dios es fundamental en nuestra vida porque es a partir de este encuentro que lograremos conocernos verdaderamente a nosotras mismas y “construirnos” como personas.
Sor María Enriqueta Dominici, que fue Superiora General desde el 1861 hasta el momento de su muerte (1894), dio un nuevo impulso a la Familia Religiosa. Consolidó la espiritualidad sobre el camino de la intimidad trinitaria, y la abrió hacia el horizonte de la misión ad gentes.
Madre Enriqueta deseaba fuertemente que Dios y su amor fueran conocidos en todo el mundo, porque –pensaba- “es imposible conocerlo y no amarlo”. Por esto, en 1871 envió a las primeras misioneras a la India.
Presentes en primer lugar en Secunderabad, las hermanas se distribuyeron en diversos estados hindúes, y hoy nuestra misión en la India es la más grande.
En 1920, se abrió una comunidad en Suiza, ofreciendo su servicio a los inmigrantes y en 1952 hemos sido enviadas a los Estados Unidos, para realizar una labor de sensibilización y animación misionera.
En los años siguientes al Vaticano II, la presencia como Hermanas de Santa Ana, se extendió a muchos otros países: Brasil, México, Filipinas, Perú, Camerún, Argentina, Albania y Reino Unido.
En 1978, Madre Enriqueta Dominici, por el heroísmo con el cual vivió los valores cristianos en la cotidianidad, fue proclamada Beata por el Papa Pablo VI.
El amor es la clave de todo. ¡Es la clave que nos permite descubrir los misterios insondables de la Sabiduría y nos abre los cofres de los tesoros escondidos! Dios nos da amor y quiere que nosotros los demos a los demás, y será así que construiremos el Reino de Dios dentro y fuera de nosotros.

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