Press "Enter" to skip to content

Rotary Club: una historia que comenzó hace 113 años

Compartir artículo enShare on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin

Este mes hace ciento trece años que los cuatro socios del primer club rotario celebraron su primera reunión. Aunque no se levantaron actas, es poco probable que alguien hablara del servicio, ya que el club empezó a enfocarse en las necesidades de la comunidad varios años después.
La reunión no tuvo lugar en un hotel o restaurante, sino en la oficina de uno de los socios; hasta donde sabemos no existían programas, anuncios, informes de comités, oradores ni distintivos. La reunión no hubiera podido cumplir con las actuales normas para una reunión rotaria productiva. Sin embargo, fue la más productiva jamás celebrada.
Hoy al igual que en 1905, muchos de nosotros nos afiliamos a Rotary buscando las mismas cosas que Paul Harris: amistad, contactos y un lugar para sentirse como en casa. Actualmente, Rotary nos ofrece mucho más que en sus inicios.
El Rotary de hoy con más de 1,2 millones de socios, nos hace sentir como en casa no solo entre un pequeño grupo de compañeros, sino también en nuestros clubes diversos, nuestras comunidades y en todo el mundo.
Hoy día, Rotary nos conecta de una manera que jamás hubiera podido soñar Paul Harris esa tarde de febrero. No solo podemos ir a cualquier parte del mundo y encontrar un club rotario donde nos podamos sentir a gusto, sino que también podemos marcar la diferencia en cualquiera de los clubes.
Desde esa primera reunión hace 113 años, Rotary se ha vuelto más grande y diverso de lo que concibieron los socios fundadores. Hemos pasado de ser una organización exclusivamente de hombres blancos, a una que acoge a mujeres y hombres de todos los orígenes. Nos hemos convertido en una organización cuyo propósito es el servicio tal como se refleja en nuestro lema: Dar de Sí antes de Pensar en Sí. Nos hemos convertido en una organización capaz de cambiar el mundo, como demuestra nuestra labor para erradicar la polio.
Nadie puede saber lo que le espera a Rotary. Es nuestra responsabilidad mantener las bases sólidas que sentaron Paul Harris y sus amigos: forjar y fortalecer los lazos de la amistad y el servicio para que Rotary marque la diferencia.

Compartir artículo enShare on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin