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El gran final: Crónica de una muerte anunciada

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Y sí, nos mataron. Nos mataron al fútbol. Nos mataron las ganas. Nos mataron la alegría. Nos mataron la ilusión. NOS GANARON LOS VIOLENTOS. Y yo, me rindo. No doy más. No puedo más. Este país es una porquería. Estos políticos son otra. El fanatismo es otra desilusión. Harto ya de estar harto, ya me cansé, dijo el poeta. ¿Hasta cuando tengo que estar horas delante de un monitor para comprar una entrada? ¿Hasta cuando debo llevar mi carnet más DNI, el comprobante de la Compra, el análisis de sangre y orina para retirarla, después de tres cuadras/horas de cola? ¿Hasta cuando debo soportar la zona liberada a los “trapitos”, que si no le das lo que te piden te rompen el auto o te matan a piñas? ¿Hasta cuando debo soportar tres retenes donde me apretan a mí y a mis hijos y me tratan como delincuente? ¿Hasta cuando debo soportar que los “infiltrados” sin entrada me empujen contra los controles policiales para que en el descontrol ellos ganen? ¿Hasta cuando debo soportar cacheos vejatorios y que me saquen un encendedor o una lima de uñas mientras otros pasan marihuana, cocaína, bengalas o armas blancas? ¿Hasta cuando me van a escanear el DNI para ver si tengo pedido de captura, si después en la tribuna hay 5000 tipos que se jactan de haber ingresado sin entrada y yo no tengo donde estar parado? ¿Hasta cuando debo soportar palos y bastones de la policía hacia particulares mientras veo como retroceden frente a los barras? ¿Hasta cuándo debo soportar ver como allanan la casa de un barra y encuentran 300 entradas que estos mal nacidos las vendían a $ 20.000,00 cada una? Hiciste la cuenta? Son $ 6.000.000! Mas $ 3.000.000 y u$s 133.000. ¿Leíste bien?.
Ayer todos los Hinchas, sabían que la barra no iba. ¿Vos te crees que el ataque al micro fue espontáneo? .¿Vos te crees que no lo planificaron, como represalia por el allanamiento? Señores, nos ganaron los violentos. El fútbol me pudrió. Y lo digo con todo el dolor del alma. Hoy fue el último día que fui a la cancha. Me cansé. Me cansaron. Me harté. Mis más sinceras condolencias para los jugadores y cuerpo técnico de Boca Juniors, por la cobarde agresión sufrida.
Ningún ser humano de esta tierra merece tener que trabajar después de semejante barbarie. Ningún deportista profesional puede “competir” sanamente después de semejante hecho. ¿Que pretendían algunos? Ver sangre en la cara de Pablo Pérez? No me interesa si la lesión es real, exagerada o fingida. Al Micro lo destrozaron a piedrazos. No se puede seguir así. ¿Qué te pensás, que la falta de puntería justifica salir a jugar el partido cueste lo que cueste? Desde la noche del gas pimienta que no sentía tanta indignación. En esa oportunidad fue adentro de un Estadio y en él entre tiempo del partido.
¿Cambia en algo la cobardía de los violentos? No. Es exactamente la misma. Es el fanatismo apoderado de la pasión. Y hoy, con todo el dolor del alma y una gran pena en mi corazón, decido renunciar a la pasión. A todos los dirigentes políticos. Y a todos los dirigentes deportivos, en especial al Presidente de River, les digo. Me mataron. Y un muerto no concurre más a un estadio, ni paga más una cuota social. No solo decido no ir nunca más a una cancha en este país de cuarta gobernado por ineptos, corruptos y violentos, sino que noviembre habrá sido el último mes que pagué una cuota social al Club Atlético River Plate. Hicieron llorar a mis hijos, y eso NO SE PERDONA. Metansé la Copa Libertadores en el lugar que más les guste.
-Firma un padre indignado y un hincha arrepentido de ser hincha

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