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La Calle

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La frase de hoy: “Siempre hay algo capaz de motivarnos a seguir; no hay que abandonar la búsqueda”.

Es tiempo de jazmines florecidos… No está mal salir a repartir flores entre la gente que se sorprende gratamente. En general, no se espera que nos dejen una flor sobre la mesa…
Lástima que los jazmines no florezcan todo el año. Sería una de las fórmulas para amigarnos…

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Hay hermanos nuestros, de todas las edades, a los que les ha tocado sufrir mucho en la vida. A partir de esa situación, hay que luchar cada día por superar los malos recuerdos.
Hace falta que surjan personas que, jugando en el equipo de la bondad, arrimen argumentos que terminen haciendo más llevadero el dolor de los comienzos de sus existencias.

Vvvvvv

Por desgracia, hay gente así, capaz de arruinar todos los canteros, pisoteando flores y destruyendo ilusiones.
En la compensación, hay quienes se proponen ayudar a sanar las heridas y, aunque no sea fácil, la insistencia termina por imponerse. El afecto, las buenas palabras, el acompañamiento, son armas para luchar contras las penas antiguas que terminan por marchitarse.

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La Calle conoce casos. No siempre puede mantenerse cerca para aliviar las penurias. A veces, porque los doloridos no tuvieron fuerzas para seguir andando con las penas a cuestas.
-La Calle ha escrito plaquetas donde dice que, por ejemplo, “siempre estaremos cerca”. Y es cierto, debido a que hay ausencias que cuesta una vida aceptar…

Vvvvvv

Hay personas -no interesa la edad- que, como recompensa que vale millones, son capaces de brindar un afecto que supera todas las barreras.
Aquí queda certificado que la medicina adecuada, frente a todos los males, es la comprensión, sin preguntas. Tal vez, sólo dejando un jazmín perfumado…

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Es una deuda pendiente que La Calle no podrá saldar, por falta de tiempo. Lo ha dicho muchas veces en estos espacios. Saber qué pasa con los presos de Bragado, es tarea no fácil y no hay demasiado interés en avanzar…
Sin embargo, hay muchos que esperan al menos una carta, como señal que hay alguien que los extraña…

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La Calle está haciendo un borrador con nombres, según su memoria. Después acudirá al Patronato de Liberados en pos de respuestas. Si nos las encuentra, averiguará cuál es el lugar dónde pedir datos.
Equivocarse en la vida, le puede suceder a muchos. A veces por maldad, en ocasiones por la mala suerte. Hay gente que no quiere hacer mal, pero no puede evitarlo. Casi todos, merecen la oportunidad de enmendarse…

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Cuando se pierde la libertad, debido a las penas que impone la ley, no es posible que sea morir para la sociedad… El silencio, termina por alejar a las propias familias.
¿Qué haría La Calle con el dato? Pues, al menos escribir CARTAS que puede ser buen ejercicio para veteranos jubilados. Un modo de hacer útil la existencia, cuando ya parece que nada queda por hacer…

Vvvvvv

Cáritas cumple una tarea solidaria, en bien de familias con problemas. A veces, hace falta hacer conocer dónde hay necesidades.
Esa es otra tarea que, a partir del buen ánimo, La Calle se propone ampliar. Cuando no se atienden carencias, es desinterés, si es que se las conoce. A veces, la ignorancia impide llegar.
-Hay quienes resuelven no pedir ayuda, por falta de coraje, por desconocimiento, por amor propio. Nadie debe tener vergüenza, por exponer su situación. Para eso estamos, para ayudarnos.
-No hay nada tan gratificante como sentir que se está dando la mano a un hermano…

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GUITARRERO…

(Autor: Carlos Di Fulvio)

Guitarrero, con tu cantar
me vas llenando de luz el alma,
porque tu voz temblando está
corazón adentro de la farra.*

Como un puñal, clavado está
el grito arisco de la baguala,
y el eco de tu corazón
bombo se vuelve en las cacharpayas.

Si alguna vez el tiempo
calla para siempre tu guitarral,**
sobre tu sueño irá el viento
quebrando maderas de jacarandá.***
Adiós, adiós guitarrero,
¡tu viejo sendero qué rumbo ha ‘i tomar!

Hijo de aquel viejo cantor,
que se fue al cielo de las vidalas,
por la noche manchadita
con las estrellas de su guitarra.

No te vayas, guitarrero,
que se me apaga la luz del alma;
quiero volver a amanecer
para morirme en las cacharpayas…

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