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La Calle

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La frase de hoy: “Es de gusto quejarse; cada cual debe cargar su cruz, aunque a veces exceda sus fuerzas”.

Lo primero es lo primero, es decir, La FAMILIA. Por eso, La Calle celebró el reencuentro de Diego Maradona con gran parte de sus seres queridos, esos que compartieron su camino, tarea por cierto nada fácil.
Maradona estuvo en el bautismo de su hijito Diego Fernando y en las fotos aparece con su hijo italiano que, a su vez es papá, lo cual convirtió a Diego en abuelo.

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Durante esa ceremonia un pibe de unos 13 años, con sus papás, se pudo acercar a Maradona y le preguntó por aquel famoso gol contra los ingleses. Diego explicó: “Fue realmente la mano… de Dios, tanto que el árbitro del partido mucho después, me dijo que lo volvería a cobrar como válido”.
La Calle desea que la salud de Diego mejore; que se cuide y se deje cuidar… Gente interesada en hacerlo, tiene.

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Son días donde muchos pibes reciben regalos… Uno de los hijitos de Messi recibió una batería hermosa, con todos los chiches, esos que hacen ruido y no dejarán dormir la siesta a “Lío” Messi. Sus hijos son tres varones, por ahora, aunque Antonella estará pensando en “buscar” a la nena.
-La gente feliz contagia alegría y eso pasa con los ídolos populares.

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UN CLÁSICO, este comentario: La Calle suele caer en pozos de la realidad. Es allí donde se da cuenta de la imposibilidad de resolver sus propios problemas. “Yo no soy Dios…”, exclama exagerando y hasta cometiendo un pecado de soberbia.
-Quienes habían llegado en busca de respuestas, se van con las manos vacías y los estómagos también…(Esto se llama: estar pidiendo auxilio).

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Es que la despensa es chica, como una calle angosta, donde apenas cabe algún paquete de salchichas y dos pares de hamburguesas. Encima, los domingos, hasta el pan escasea, porque hay más comensales de la familia… Son quienes reprochan -seguramente con razón-, por dedicar más atención a los que llaman a la puerta.

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La Calle responde, con el gastado argumento: “Para algo estamos; nunca sabe uno si llegará a precisar y no le gustaría encontrar timbres sin pilas”.
Así han ido transcurriendo los días, desde hace años. Sin muchas fuerzas para responder, pero sacando de dónde no hay, para responder a la idea original.
El domingo a la noche tuvo una crisis de sinceridad: “No tengo nada, por supuesto, tampoco plata; no queda otra que despedirlos con las manos vacías…”.
-Tienen entre 14 y 15 años y hasta podríamos dar nombres y posibles domicilios. ¿De qué serviría?. Alguien saldría corriendo a ayudarlos?

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No es invento callejero; sino realidad que se puede corroborar. Las puertas están abiertas y se aceptan ayudas. Lo real es que ellos se fueron mal y La Calle se quedó peor…
No siempre se pueden sacar conejos de la galera… Finalmente, hay que asumir que no se puede.

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Hay muchos casos en la ciudad desnuda que, sobre todo de noche, muestra todas sus sombras, matizadas con lucecitas que parecen luciérnagas, como dando a entender que el corte –de la solidaridad-, no es total…
Caso número 115 en la imaginaria carpeta de las necesidades: Pibe de 15 años, sin mucha familia visible y domicilio inestable. Sus amistades dicen que, “está en el consumo”, sin dar más precisiones.
La Calle se queda en mitad de la vereda, sin saber qué decir, ni que hacer… La realidad está allí, al alcance de la mano. La solución, un poco más lejos; demasiado. Y mañana no habrá cambiado, porque a veces parece que dejamos a los corderos, al cuidado del lobo.

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La historia se ha venido repitiendo, desde hace años. Comenzó cuando otro pibe, con algún año más, explicó que a La Calle: “La droga te hace ver que todo está bien, ni hambre se siente. Malo es que el efecto pasa y las angustias han aumentado…”.
En el camino recorrido hay de todo: algunos cambiaron, pudiendo salir; otros ya no están y La Calle se imagina que están bien; otros siguen rodando, “como bolita de purrete arrabalero…”.

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NECESIDADES EVIDENTES: Agregar VIANDAS, de las entregadas por Cáritas. Por favor, indicar procedimiento a seguir para conseguirlas.
Encontrar lugar de contención para quienes no tienen más remedio que quemarse, al acercarse demasiado a las llamas de los proveedores de alivios pasajeros.

-ADEMÁS: Padre con hijo a cargo, necesita una garrafa vacía. Viven en calle Alcorta; se puede dejar en la redacción.
-Joven que se aburre, necesitaría un televisor para acortar las horas.
-Jovencita que es mamá, busca bicicleta que no sea muy cara, para llevar a su hijito de un año a la guardería, mientras ella trabaja.

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