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La Calle

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La frase de hoy: “No hay que desanimarse. La gente es buena, aunque a veces no nos damos cuenta…”.

Frase surgida ayer por la mañana, llegando al diario. Esas cosas inesperadas, que dejan sin preguntas, pero reconfortan. Aún a La Calle que es una hoja al viento, capaz de llorar por todo, sin que nadie lo advierta…

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Hoy, recurriendo a los recuerdos, sin escaparle a la realidad, La Calle decidió mencionar algunos hechos deportivos… Aunque nunca tuvo el carnet de cronista.
-Fuera de ese ámbito, ayer por la mañana, vio parte de una película de Robin Williams, notable actor, capaz de grandes creaciones.
Verlo hacer el papel de un profesor que perdió a su hijo, se podría entender su tristeza… Esa que un día, lo hizo viajar antes de tiempo…

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Fue un luchador que, aunque perdió la vida, se ganó el cielo y un espacio en el corazón de muchos. Emiliano SALA (foto) tenía 28 años y murió cuando cayó el avión que lo llevaba de Francia para jugar en Inglaterra…
Todo el pueblo de Progreso -3 mil personas-, lo esperaba, sin creer del todo que ya no está.
Ahora sus cenizas han de ser únicos testigos de su paso por la vida… Se fue de allí a los 15 años –llorando-, en busca de un destino de fortuna…
-Es para pensarlo un rato. Tal vez, los hijos no tengan que irse tan chicos y, en cambio, quedarse el mayor tiempo posible, bajo las alas protectoras de sus padres.

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¿Qué es la gloria…? Hay muchos que se lo preguntan… Uno de ellos, fue el enorme jugador que se llamó Eliseo Mouriño, Nº 5 de Boca, de intachable conducta y notable calidad de juego.
Un día, lo transfirieron a un equipo chileno. Al poco tiempo, en un viaje en avión, perdió la vida con todos sus compañeros.
-Lo justo hubiera sido hacer una réplica de su figura y dejarlo en la Bombonera, para ejemplo viviente de los pibes. Los clubes no siempre usan el corazón…

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Los jóvenes es natural que busquen llegar lejos, en cualquier actividad. Onofre Marimón era un muchacho, seguramente nacido en Cosquín, que fue a Europa para probar fortuna en la fórmula 1, con Fangio de padrino. Casi nada. Sobre una Maserati, trataba de mejorar su tiempo en el peligroso circuito alemán del nombre difícil.
Juan Manuel Fangio, por cinco veces campeón del mundo en los 50, que sabía de tiempos y de presentimientos, se dio cuenta que “Pinocho” -así le decían-, no aparecía en el fondo de la recta. Nunca lo vio llegar; lo tuvo que ir a buscar, sabiendo lo que encontraría.

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El boxeo tuvo grandes figuras. Dicen que solo CUATRO pudieron llenar el Luna Park, gigantesco palacio de Corrientes y Bouchard: Alfredo Prada con José María Gatica y Eduardo Lausse con nuestro Andrés SELPA…
Los golpes duelen, en el ring y en la vida. De los cuatro, dos terminaron mal.

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¿Qué habrá sido de Cirilo Gil…? Era mendocino y muy buen boxeador. Ulises Barrera, un gran comentarista, decía que tenía el futuro asegurado, pero… “Cuando baja del ring, después de ganar, agarra el bolso y se lo devora la noche…”, decía preocupado.
Era una señal de peligro. Una noche Cirilo Gil, de la misma tierra que Pascual Pérez, primer campeón del mundo argentino, no volvió a aparecer por el Luna…
-Hay jilgueros que, liberados de la jaula, ya no vuelven…

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