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La Calle

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La frase de hoy: “Cuando nos quedamos sin palabras, lo mejor es recodar el contenido del Evangelio”.

El Evangelio del día domingo

“De la abundancia del corazón habla la boca” – (Lc.6,45)
En el evangelio, Jesús se dirige a sus discípulos que pueden convertirse en guías ciegos.
Para él, el guía ciego es el que actúa como los fariseos, porque señalan los errores de los demás, pero sé es incapaz de reconocer sus propios errores y pecados. “Lo que más ciega la mirada, es el orgullo autosuficiente que os lleva a mirar a los demás con malos ojos”.
El evangelio nos advierte que estemos muy atentos, porque también nosotros podemos caer en la costumbre de mirar constantemente los defectos ajenos y volvernos negativos y pesimistas. También nosotros, a pesar de haber de haber escuchado el mensaje del Señor y de haber recibido su Palabra, podemos caer en el deseo de dominar a los demás, en el control de sus pecados y errores. Por eso se nos invita a renunciar a ser jueces de los demás. Nada peor que convertirse en juez implacable, incapaz de reconocer con humildad nuestros propios límites y errores,
También se nos muestra que esta capacidad de ser compasivos en el juicio, no es algo que podemos hacer de modo fingido o forzado. Sólo puede brotar de un corazón bueno, transformados por dentro, porque de la abundancia del corazón habla la boca.
Sólo de un corazón misericordioso, pueden salir palabras de compasión, sólo un corazón transformado por la misericordia de Dios puede evitar juzgar a los demás. El corazón es el lugar de las decisiones más profundas y verdaderas que superan la pura apariencia. Allí sólo entra la gracia de Dios, para que reconociendo la misericordia que Dios ha tenido con nosotros tomemos la decisión sincera de ser compasivos con los demás. Sólo así podremos mirar a nuestros hermanos, con los ojos compasivos de Dios.

Cambia, Señor, nuestro corazón
duro y negativo frente a los hermanos.
Líbranos del impulso de resaltar
lo negativo de la vida ajena.
Enséñanos a reconocer a los demás
como hijos de tu amor.
Que así sea.-
Parroquia San Martín de Porres.

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