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La Calle

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La frase de hoy: “Las mujeres son flores que perfuman el sendero de la vida; es pecado olvidarlo”.

La Calle recordó tarde que era día de saludos por el Día Internacional de la Mujer. Por eso, no hubo flores, ni saludos madrugadores. Apenas algún alfajor al final del día, escasa retribución a tanto aguante, expresado en los distintos ámbitos donde –aún y por suerte, suele andar uno.

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De tanto repetir situaciones parecidas y por la lentitud propia de las neuronas, La Calle suele juntar acontecimientos. No terminó de saludar por el fin de año, cuando debe afrontar la llegada del siguiente.
El paso se hace lento, con la ventaja de poder admirar mejor el paisaje…

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Llegar al Hospital San Luis fue encontrar a la señora encargada de atender el conmutador, agradeciendo la entrega de un ramito de flores, enviado por la doctora Mónica Pussó, Directora de Salud.
Allí recordó que, siendo parte vital del mundo habitable, las MUJERES tienen un rol fundamental.
“Ellas aman porque saben que en amar está la vida; ellas aman porque cumplen su misión de humanidad”.
(Textual de un tema que cantaba Agustín Magaldi, hace ya muchos años).

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Esto demuestra que la defensa de los derechos de la mujer y la reivindicación de su importancia, no es reciente.
La realidad, pese a eso, demuestra que se trata de una tarea a mantener en plena vigencia.

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La Calle siguió su recorrido y después de pasar por el sector de Maternidad, donde siempre hay noticias y personal dispuesto a la mejor atención, llegó al Lavadero.
Allí encontró a tres chicas silenciosas, encargadas de una tarea tan sacrificada como importante. También para ellas hubo un perfumado mensaje de salutación, recibido con la lógica alegría.

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“Nombrarlas es lo menos que merecen”, decidió La Calle. Se trata de Sandra Miranda, Cecilia Martínez y Mónica López.
Un día en el año para tener en cuenta lo que hacen, es demasiado poco, aunque ellas se conforman con hacer su trabajo a conciencia.
“Todo lo haremos entre todos”, aceptando que cada uno tiene lugar en el reparto de tareas.
-Sandra lleva seis años trabajando, Cecilia 16 y Mónica 12. En algún momento, tendrán oportunidad de contar algo más de sus historias de vida.

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