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La vida de “Marita” Álvarez, la maestra con 30 años de aula que no se olvida de reivindicar a las personas que enseñan

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Cómo son sus días en las E.P. Nº 14; la clave para mejorar el sistema educativo; lo que siente cada vez que da una clase y la persona de la que heredó la vocación de servicio.

Hoy no es un miércoles más en el país. Es que todos los 11 de septiembre se celebra el Día del Maestro, en homenaje a Domingo Faustino Sarmiento, conocido como “el padre del aula”, al cumplirse un nuevo aniversario de su fallecimiento.
Una de las maestras de la ciudad, es María Beatriz “Marita” Álvarez, quien trabaja en la E.P. Nº 14. “Hace muy poco tiempo que estoy en esta escuela; hace apenas cinco meses. Para mí es una experiencia nueva, porque nunca había trabajado en una escuela de doble jornada. Y la verdad que estoy muy feliz y agradecida a la vida de haber tomado esta decisión porque, realmente, me siento plena, en una institución escolar que nos ha abierto los brazos, nos ha recibido muy bien”, comienza.
Y avanza: “No digo que sea fácil porque es un desafío día a día ser maestro hoy, pero es muy enriquecedor. Yo soy maestra porque elegí serlo y hace treinta años que estoy en esto”.
-Sus primeros pasos los dio en la E.P. Nº 21. Luego, los llevó a las escuelas Nº 7, 10, 35 y rurales como la 39, de la cual fue alumna. “A lo largo de todos estos años, las cosas han cambiado, la figura del maestro ha cambiado. Yo creo que a veces para bien, en algunos casos, no nos ha ido tan bien, pero tenemos que reivindicarnos día a día, con la tarea que hacemos y eso lo hacemos en el salón. Yo en un salón de clase, me siento realmente plena, porque es lo que elegimos hacer y lo hacemos todos los días de la mejor manera posible, poniendo el alma y el corazón, porque de otra forma no se podría”, suma.
Respecto de la relación con los alumnos, señala que les enseñan todos los días, siempre con el objetivo de que todos se puedan retirar mejor de como entraron. “Entonces, nuestro objetivo es, además de enseñar, hacerlos sentir llenos, hacerlos sentir niños, como lo que realmente son. Y bueno, en eso estamos todos los días”, explica.
Consultada por la forma de mejorar el sistema educativo, responde que pasa por, “el compromiso de cada uno, poniéndole lo que hay que poner”. “El compromiso se asume en tanto y en cuanto la profesión se sienta. Si no se siente ser docente, ser maestro, yo aconsejo que se piense en otra cosa, porque no es fácil, pero es un trabajo que se hace todos los días”, agrega.

“Marita” vuelve a los alumnos y se llena de orgullo al decir que comparte su vida con chicos que tienen que pensar qué van a hacer de su vida. “Entonces, es un trabajo que hacemos día a día, pero poniéndole el alma y la vocación. ante todo. Si no hay vocación, acá no se puede estar”, argumenta.
Al hablar de sus sueños, confiesa que es poder jubilarse en la institución donde se siente muy útil y recibe muchísimo afecto. “Hay días que son difíciles y hay muchos que son muy lindos y me quedo con eso. Yo elegí seguir trabajando porque podría haber dejado hace mucho tiempo y decidí trabajar. Me gusta lo que hago, es lo que elegí”, amplía.
Más adelante, se refiere a una persona muy especial: “Cuando nombro la palabra maestro, pienso en mi mamá, porque mi mamá fue mi primera maestra. Trabajaba en el campo. Hoy tiene 85 años. Yo creo que un poco soy maestra por ella. Fue excelente y también tenía mucha vocación de servicio”.
Y resalta: “Pienso que nosotros tenemos que reivindicar esta profesión y ponerla donde tiene que estar. Somos los maestros los que vamos a forjar un futuro en los chicos, acompañarlos. Siempre necesitamos el apoyo de la familia, que en algunos casos lo tenemos por suerte y eso también ayuda un montón”.
“Marita” agradece a todos los docentes de Bragado, con los que trabajó y aprendió muchísimo; al tiempo que les desea un muy feliz día, especialmente a su madre, pidiendo que lleven bien alto la bandera de la profesión. “Vale la pena todos los días levantarse y estar frente a los alumnos, que tanto nos dan y tanto podemos brindarles”, cierra.

María Beatriz “Marita” Álvarez.
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