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Ninguna mujer nace para puta

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La legalización de la interrupción del embarazo en nuestro país, abarca diversas posturas sobre el mismo cuerpo. El cuerpo de la mujer. En las últimas semanas se desató una polémica en los medios de comunicación por el lanzamiento del nuevo jingle de Jimena Barón, PUTA -Donde el colectivo feminista se debate entre trabajo sexual SI o NO.

La Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina (AMMAR), anunció en el día de ayer que presentará un proyecto de ley para la legalización del trabajo sexual y que pedirá “la reforma de la Ley de Trata que criminaliza a muchas compañeras por el solo hecho de organizarse”, así lo presentó Georgina Orellano, secretaria general de la agrupación, en el portal de noticias infobae.
En nuestro país el trabajo sexual no se encuentra tipificado en el código penal, como así tampoco se encuentra prohibida por la Constitución Nacional, así que en el marco legal se puede considerar una actividad lícita. Lo que sí es delito es ganar dinero a costa de la prostitución ajena, así también como la trata de personas. Cada provincia y cada Municipio puede elegir su forma de actuar, aunque es evidente la presencia de un vacío legal, desinformación y clandestinidad, al igual que el que se presencia en la despenalización del aborto.

Entonces, ¿Cómo diferenciamos el sometimiento del consentimiento? Es necesario hilar muy fino para obtener datos estadísticos transparentes ya qué la manipulación es algo muy común en la prostitución, en un clima de vulnerabilidad y violencia.
Ciertamente no podemos negar que las mujeres en situación de prostitución han cargado desde siempre con el estigma, la persecución y la violencia. La prostitución es la violación de los derechos económicos y sociales; y no solo por parte del Estado sino por parte de nosotros los ciudadanos, que por acción u omisión seguimos reproduciendo este sistema patriarcal, criamos varones prostituyentes, fomentamos amigos machos u dejamos que nuestras parejas “insatisfechas”, vayan de putas como clientes de mujeres que no venden nada, porque nada les pertenece.
El sistema necesita vender a las mujeres empobrecidas, un falso discurso progresista de derechos, el mismo que es vendido por AMMAR. ¿Cuáles son los derechos de las putas? ¿Preservativos gratis? ¿Tener una jubilación digna?
Analizándolo desde el punto de vista económico, ¿Por cuántos años de puta es posible obtener una jubilación? ¿Y por qué se jubila una puta? ¿Por la cantidad de penetraciones que ha tenido en su vida? ¿Cuáles son los “servicios sexuales” que se consideran como trabajo? Estas son algunas de las preguntas que se hace Sonia Sánchez como sobreviviente de la prostitución y que deberíamos hacernos para poder construir nuestra postura.
La prohibición hace que la clandestinidad avance, pero ¿estamos preparados como sociedad para regular la prostitución como una decisión autónoma? ¿Sería muy utópico desear que los cuerpos de las mujeres (ya que representan un 98% del género prostituido), no se mercantilicen en la sociedad actual?
La alianza entre mujeres que militen en pos de la prevención, es lo que va a permitir lograr una migración laboral segura. Encontrar puntos de encuentro en el debate de la prostitución es muy difícil, porque como muchas cosas en nuestro país, se presentan posturas casi antagónicas. Profundicemos en el debate y no lo cerremos entre prostitutas, abolicionistas y regulacionistas. El debate tiene que abrirse a toda la sociedad, ese debe ser nuestro objetivo: la información.

-Pueden enviar su opinión, crítica y/o respuesta a: mecanografaenlinea@gmail.com

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