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Decisionismo y vigilancia

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-Por Marcelo Elias

El “decisionismo” puede definirse como una teoría ética y política según la cual la obligatoriedad de las normas no reside en su fundamentación, sino que está determinada por la decisión de alguien con autoridad.
Confieso que en determinados momentos de esta larga cuarentena, me asalta la idea de que en alguna medida estamos viviéndolo.
El aislamiento social preventivo y obligatorio, una medida sostenida por consideraciones científicas tomada con base racional, se ha convertido en un paraguas para otras, en muchos casos poco fundadas.
La selección de actividades permitidas, los horarios y los días para desarrollarlas, atacan en algunos casos el sentido común.
Algunos intendentes cierran las ciudades a las 13 otros a las 14, a las 16 a las 17, a las 18 y algunos liberan hasta las 21 o 22 hs.
En algunos territorios hay posibilidades de trabajar en determinados oficios y comercios que en otros con las mismas características, no.
Los horarios autorizados para los diferentes comercios y actividades son un rompecabezas ininteligible, ciertas imposiciones y concesiones rozan lo arbitrario o autoritario.
A caballo de tanta reglamentación y directivas, en su mayoría por decretos de dudosa legalidad, surge la necesidad de control y vigilancia estatal, en algunos casos con uso de sofisticadas tecnologías y en otros con elementos más rudimentarios.
Cualquier medida de vigilancia es preocupante, más allá de la eficiencia en la lucha contra la pandemia. Ciertos mecanismos de restricción a las libertades individuales y algunas medidas “coercitivas”, por ejemplo las multas por el no uso de tapa boca llegan hasta los 27000 pesos son un verdadero despropósito.
Superar la pandemia es la prioridad, pero no debe ser excluyente. La recuperación económica deber llevarse parte importante de nuestra atención.
En cuanto a la situación social la ayuda directa ampliamente publicitada por el gobierno, sirve pero no alcanza.
Mientras tanto debemos cuidarnos de los excesos y prepararnos para limitar y eliminar muchas medidas y hábitos cobijados en la emergencia.

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