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50 años en el mundo de la moda: Sonnia Barenghi festeja hoy sus “Bodas de Oro”

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La empresaria y diseñadora de indumentaria llega hoy al medio siglo de presencia en la comunidad. Acompañada en su actividad desde hace largo tiempo por su hija y su nieta, Sonnia recorrió junto a La Voz sus cinco décadas de trayectoria en el mundo de la moda.

Como cada 1° de junio, Sonnia Barenghi se prepara hoy para recibir una ola de saludos y reconocimientos, por un año más de trabajo y excelencia en el mundo del diseño y la moda. Sin embargo, en esta ocasión, todo parece ser diferente. Es 2020 y la destacada empresaria local llega a los 50 años de vida con su marca de prendas exclusivas para mujeres.
Pero no parece ser es este acontecimiento, ya de por sí trascendente, el más importante de todos: por primera vez, en medio siglo, Sonnia Barenghi no tiene respuestas, ni se atreve a pronosticar cómo se adaptará su empresa a la marcha del futuro.
“No lo sé, no podemos hablar del mañana. En este escenario, es difícil hacerlo. Lo único que importa es hoy”, se limita a responder, ante la pregunta de La Voz, la misma que, a lo largo de su trayectoria, escuchó tantas otras veces, de tantas otras voces: “¿Usted, Sonnia, que ha pasado por tantas crisis del país, ¿cómo la ve en ésta?”.
Hace doce meses, mientras celebraba sus 49 años de trabajo, Sonnia Barenghi ni siquiera imaginaba que sus “Bodas de Oro” iban a coincidir con el pleno apogeo de la pandemia del coronavirus. Mucho menos lo vaticinaba su hija, Laura, quien desde hace un tiempo la reemplazó en el timón de la empresa. “Estábamos planificando un desfile muy importante, pensábamos organizarlo según las distintas décadas, con sus respectivas prendas y música de cada época. Desde febrero veníamos trabajando, era un proyecto muy ambicioso, pero llegó la crisis sanitaria y todo se truncó”, lamenta, en diálogo con La Voz, quien aparece hoy como la protagonista principal de una aventura familiar que ya cuenta cinco décadas ininterrumpidas.
El futuro es una incógnita, pero lejos está de ser un impedimento para viajar por unos minutos al pasado, que ya está escrito y resguardado en la memoria familiar y en los archivos y documentos de toda una comunidad, sin que nada, ni siquiera un fenómeno inesperado, pudiera alterarlo.
“Todo empezó el 1° de junio de 1970, cuando mi marido (Nelso Barenghi), consiguió adquirir, no sin esfuerzo, la llave de un local en calle Pellegrini al 1600. Comenzamos a trabajar y la respuesta fue inmediata”, recuerda Sonnia.
Medio siglo después, insiste en que la fórmula del éxito inicial es la misma que le permitió superar el desafío permanente de la supervivencia en el tiempo: “El trabajo que yo hacía, nadie más lo hacía en ese entonces. Se confeccionaba de inmediato y a medida. Esa apuesta de trabajar por medidas fue el secreto que nos permitió llegar hasta hoy”.
En la postal del Bragado de los inicios de los ’70 que dibuja en su mente sólo aparecen dos boutiques, además de las grandes tiendas, lo que le permitió ocupar muy prontamente un espacio que estaba vacío. “Tenía 32 años y todas las energías. Trabajábamos muchísimo, largas horas, a tal punto que, por ejemplo, un pantalón que se encargaba a la mañana, la tarde ya lo entregábamos. Desde el primer momento, tuvimos un equipo de trabajo excelente. Fue un gran esfuerzo personal, pero sobre todo familiar, porque nada hubiera sido posible sin el apoyo de mi esposo y de mis hijos, que pasaban tantas horas del día sin su mamá”, rememora. Tras aquellos primeros años, llegó el tiempo del crecimiento vertiginoso: Nelso Barenghi se incorporó formalmente para conducir los asuntos económicos y la firma trasladó su taller a calle Yrigoyen al 300. Fue la época en la que la marca Sonnia Barenghi se consolidó definitivamente en el mercado de la moda y el éxito comenzó a traspasar los límites de Bragado.
Los desfiles anuales, a través de los cuales la empresa promocionaba su talento, se volvían cada vez más convocantes y esperados por el público y la prensa local. Entre las fotos rescatadas en los últimos días, con motivo del inminente arribo del cincuentenario, aparecen unas del ’74, cuando Sonnia Barenghi llevó su pasarela a un evento a beneficio de la Escuela Normal y descubrió el potencial de la herramienta.
Jóvenes bragadenses de la época con iniciativa para desfilar, como Marcela López, Viviana Bracco o Viviana Ferrando, pronto se le fueron sumando las modelos profesionales, como Carmen Yazalde, a quien Sonnia define como “una integrante más de la familia”, o Ingrid Grudke, entre muchas otras.
“En los desfiles, como en el trabajo de todos los días, siempre buscamos mostrar lo mejor. Siempre fueron eventos muy bien preparados, con mucho esfuerzo, nada improvisados”, asegura Laura.

TRES GENERACIONES
El presente de Sonnia Barenghi encuentra a la impulsora de la firma retirada de los primeros planos, mientras su hija Laura se afianza en las riendas del negocio familiar. Su protagonismo comenzó a crecer tras el retiro de su padre, hace exactamente 20 años, pero su vida entera estuvo desde pequeña ligada al taller familiar.
“Hemos vivido momentos muy gratos y también, por supuesto, algunos sinsabores. Pero las situaciones menos agradables tuvieron que ver con los vaivenes económicos del país, porque en cuanto a la rutina, siempre trabajamos en un clima laboral normal y confiamos mucho en nuestro equipo de personas”, asegura Sonnia, mientras dedica interminables agradecimientos a las clientas que acompañaron cada paso de su recorrido.
Más recientemente, se incorporó su nieta, “Laurita” Elías, hija de Laura, diseñadora de indumentaria profesional y quien tendrá en sus manos la tarea de prolongar el legado de su abuela. “Su llegada nos aportó muchas ideas nuevas y creo que entre las tres nos complementamos muy bien”, reflexiona Laura.
Sin embargo, como para todas las empresas y comercios que sintieron en carne propia el golpe duro de la crisis sanitaria y económica, el futuro es, más que nunca, un lugar muy lejano. Pero, para “Laurita”, la heredera de la obra de su abuela, aún en la incertidumbre frente a lo que podría venir, hay razones para sentirse optimista: “No sabemos qué va a pasar, ni cuándo, pero sí estoy segura de que Sonnia Barenghi va a cumplir otros 50 años y llegará a los 100”.
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Tres generaciones. Laura Barenghi, Sonnia Barenghi y “Laurita” Elías, las protagonistas del cincuentenario.
Ingrid Grudke, una de las tantas modelos reconocidas que desfilaron con los diseños de Sonnia Barenghi.
Carmen Yazalde, en una de sus numerosas visitas a Bragado, para participar de los desfiles anuales.
Marcela López, en los ’70, posaba con los primeros trabajos de Sonnia Barenghi.
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