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La Calle

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La frase de hoy: “El sol sigue estando presente, como para ahuyentar todos los fríos…”.

En más de una ocasión, hace falta recurrir a todos los argumentos para convencer y convencerse. Por eso, el latiguillo de “no darse por vencido, ni aun vencido”, del maestro Pedro Palacios, siempre resulta oportuno. “Almafuerte” siempre ha sido aliado de quienes han debido sacar fuerzas de alguna parte para seguir adelante.
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La Calle supo, en su momento, que un corredor de autos famoso por su calidad y capacidad de mecánico, se aferró a esa frase para resolver dificultades y lograr llegar a la meta. “No puedo defraudar a la gente que me espera en cada pueblo”, explicaba Oscar Gálvez. Fue amigo de pilotos de Bragado, como don Pablo Trincavelli, que no vacilaba en reconocer que, “Oscar es capaz de ayudar a todo el que pueda”.
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Oscar y su hermano Juan marcaron una época dentro del deporte nacional. Sus nombres le han sido dados al autódromo de Buenos Aires, como justo reconocimiento. Siempre fueron pilotos de Ford. Han de perdurar en la memoria colectiva por muchos años, es privilegio de los ídolos populares.
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Gálvez, como Fangio y el mismo Trincavelli, eran nacidos en 1910 y sus cercanías. Era otro el país, donde mucho quedaba por hacer y ellos hicieron caminos donde no los había. Eran otros tiempos. Ellos además, edificaron liderazgos en el corazón simple de la gente que se imaginaba compartiendo sus hazañas…
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Argentina recibía a ciudadanos de todo el mundo, escapando al hambre y las guerras. Tal vez éramos más generosos, como para ser solidarios y convertir a los inmigrantes en hermanos nuevos. Ellos respondían con trabajo y honestidad, adoptando la bandera celeste y blanca como propia, aun en medio de la nostalgia por lo que habían dejado lejos…
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La Calle tiene pendiente una historia, en medio de tanta letra suelta y palabras balbuceantes por la emoción. En algún momento, con menos niebla en torno a los razonamientos, habremos de contarla. Se parece a otras miles, aunque con otros nombres y parecidos rostros, hablando en idiomas diferentes.
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Don Pedro Fiore fue un periodista italiano que se hizo comentarista radial de automovilismo, sin perder el acento. Bajó con él del barco y no pudo, ni quiso abandonarlo. Don Pedro, trabajando junto a Luis Elías Sojit en radio, escribió un libro que tituló “El Aguilucho”, dedicado a la vida de Oscar Alfredo Gálvez…
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Fue compañero en el periodismo de hombres como Alberto Salotto, que sabía de números pero también conocía cada rincón del país. Ese tema era necesario para matizar las trasmisiones radiales, cuando las informaciones eran pocas. Muchos oyentes aprendieron geografía a través de las careras de autos.
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A poco de su fallecimiento, Salotto que escribió en El Gráfico, sobre distintos deportes, visitó Bragado invitado por un grupo de conocidos, como don Atilio Casadey y Jorge Berardi. Llegó en el tren de las 16.30 horas que corría los sábados y se fue en la madrugada. Se le entregó una plaqueta ampliamente merecida. Una de las curvas del autódromo de Buenos Aires, lleva su nombre.

Oscar Gálvez y Juan Manuel Fangio, con las canas que regala el tiempo.
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