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El coronavirus y su impacto en las obras de Bragado

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-La arquitecta Marisa Gómez brindó detalles sobre un sector que avanza lentamente

Para la construcción, los primeros días con pandemia fueron letales, al igual que a casi todos los pilares de la economía. Con el correr de las semanas, la situación local mejoró en parte, aunque falta mucho.
Sobre este sector habló ayer la arquitecta visadora Marisa Gómez, del colegio que agrupa a esos profesionales, cuando recibió el llamado del programa radial Mañanas en orsai.
En primer término, recordó que la oficina de Catastro, durante la fase 4 de esta “nueva normalidad”, recibió únicamente documentación para obras pequeñas y ampliaciones.
Cuando pasó a la etapa siguiente, según precisó, Bragado habilitó “obras de un poco mayor envergadura, inclusive hasta pequeños departamentos”, algo que hasta el momento se mantiene a pesar del regreso a la fase 4.
A su vez, aclaró que todo lo anterior “limitó mucho el trabajo de los arquitectos y de los técnicos”. “El trabajo se vio reducido considerablemente. Recién ahora quiere empezar”, agregó.
Respecto del protocolo, comentó que en las obras se debe usar barbijo, respetar cierto número de personas sin mezclar los rubros y limpiar herramientas, entre otras obligaciones.
El panorama venía complicado y empeoró porque, tal cual informó, en el último tiempo “no hay entrega suficiente” de materiales. “Está complicado”, añadió.
También subrayó que desde enero a la fecha, si se tiene en cuenta lo que pasó en los últimos dos años, la presentación de expedientes es del 40 por ciento.
Con la mente en el trámite necesario para comenzar una obra, advirtió que “lleva un tiempito”. “Si está todo en condiciones, no hay ningún inconveniente”, resumió Gómez.

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