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La vida de “Cacho”, el chapista carrocero que merece un gran aplauso

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Alfredo Horacio Marano es el creador, entre otras importantes obras, del gusanito y el escudo que estaba frente al Constantino

Si bien puede hacerlo, prefiere no descansar. Siempre le gustó la humildad. Por eso y su gran capacidad, se ganó el respeto de sus colegas. No le tiene miedo a nada porque es un apasionado.
Se trata de Alfredo Horacio “Cacho” Marano, un chapista carrocero que forma parte de la historia grande local. Por suerte, repasa sus obras, esas que con el paso del tiempo son mucho más grandes.
“Yo hice muchas cosas para la ciudad de Bragado, ad honorem”, suelta el vecino de 79 años, desde el calor de su hogar, seguro de que es su primera entrevista.
Agradecido, dice que está “muy bien”: “No tomo medicamentos, ni nada. Ando en moto, ando en auto. Tengo un motorhome; hice 11 mil kilómetros en 2 meses y medio”, agrega.
Para avanzar, tiene que activar la memoria. Así, trae al presente sus creaciones con las que embelleció Bragado. Se emociona. Sabe que pasó mucho tiempo, pero también disfruta el hoy y lo que está por venir.

“EL GUSANO”
A “El gusano” lo define como “una de las maravillas”. Le dio vida allá por la década del 70, en el Corralón, por pedido de la Municipalidad. Los bomberos traían nafta en tambores de 200 litros y le donaron 5, tan gruesos que perdió un oído mientras los enderezaba. Tuvo que unirlos y usar 7 colores.
Durante años, el gusanito brilló en la laguna, frente al boliche que se derrumbó, lugar en el que permaneció hasta la década del 90, cuando lo enviaron a la chatarra municipal. Años más tarde, en 2015, fue recuperado y se convirtió en el patrimonio cultural que regala la plaza San Martín.
Consultado por lo que siente cuando lo ve, responde: “Me emocionó. Mis hijos fueron los primeros que estuvieron ahí adentro. Ahora, los chicos son grandes y también se sacan fotos en el gusano”.

EL ESCUDO DE LA PLAZA PRINCIPAL
Con hierros que pertenecieron al cementerio, le dio forma al escudo nacional que estaba en la plaza 25 de Mayo, frente al Constantino, una estructura de 4 metros de largo.
A hora se encarga de restaurarlo. “Es muy pesado para trabajar solo, pero lo voy a terminar”, afirma. Cuando eso pase, lo entregará a la Municipalidad para que lo pinten y decidan dónde colocarlo.

LOS CABALLITOS
Otra de sus grandes obras fueron los 20 caballitos con espirales de autos que llevó a la laguna. Según respira, fue “mucho trabajo”. “Los robaron todos. Lloré una semana”, lamenta.
LA CARROZA ESPECIAL
Un día le llegó una propuesta: construir una carroza para un hogar de niños local. La idea era participar en un concurso. Fue la mejor, como refresca contento, y el grupo ganó un viaje a Mar del Plata.
LA ESCUELA DE ARTE
“Yo me encargué de abrir la Escuela de Arte, de acomodarla, de hacer la inauguración. Fui el tesorero”, apunta para la institución otrora materno infantil. Tampoco se olvida de Jorge Pérez, ex titular de Cultura, quien le siguió los pasos.
LA TERMINAL Y SU PIEDRA FUNDAMENTAL
La Terminal de Ómnibus es otra de las banderas que tiene Bragado. “Cacho”, junto al coronel Ibarra, colocó la piedra fundamental, día que jamás olvidará.
POSTES DEL ACCESO PERÓN
Décadas atrás, un tornado sorprendió a Bragado y, entre otras cosas, tiró varios de los postes que había en la ruta 5. A éstos los enderezó y renovó, y una empresa los colocó en el acceso Perón.
EL FÓRMULA 2
Vivió en Capital Federal un buen tiempo. En esa ciudad, Marano fue el único que logró terminar un Fórmula 2 de aluminio. Este éxito le valió salir en todas las revistas del mundo motor.

Facebook Alejandra Marano

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