Press "Enter" to skip to content

¡CALMA RADICALES…!

Compartir artículo enShare on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin

-Por el Dr. Gustavo A. Benalal

Algunos correligionarios se encuentran en gateras velando las armas para la próxima contienda interna dentro de la UCR –ello no me asusta pero sí me preocupa.- Siempre fui partidario de las internas perdiendo más que las ganadas, pero hoy día y con la ayuda de los años creo que en oportunidades exageradamente y con demasiado fervor -hemos convertido al mero correligionario divergente en enemigo.- Craso error cometido tanto por las victimas como por los victimarios.- Un poco de autocrítica vacuna contra la soberbia.-
La UCR es un partido federal con presencia en todo el país, participativo y abierto, con debate interno, somos el partido de las libertades públicas, la Constitución y la democracia y nuestra historia está marcada por la resistencia a los regímenes autoritarios.- Eso hace nuestro apego a las internas partidarias.-
Por ello, cuando preguntan ¿Qué es la UCR? Algunos contestamos no un partido político, no una parcialidad que lucha en su propio beneficio ni por asientos en los gobiernos, sino un mandato patriótico que defiende la libertad y la democracia.- Por esa razón, el Radicalismo no se divide en parcialidades de clase, de raza ni de oficios, pero sus fines son inalterables, los de la libertad y los de la democracia y aunque pueden ser variables los medios porque son instrumentos y variables son las condiciones sociales lo que permite acertar o equivocar el camino elegido, pero jamás puede dudarse de los objetivos perseguidos.-
A lo largo de su historia el Radicalismo tuvo diversas fracturas partidarias pero aun así gobernó en nueve oportunidades (1916-1922 Hipólito Yrigoyen; 1922-1928 Marcelo T. de Alvear; 1928-1930 Hipólito Yrigoyen; 1938-1942 Roberto M. Ortiz; 1958-1962 Arturo Frondizi; 1962-1963 José María Guido; 1963-1966 Arturo Illia; 1983-1989 Raúl Alfonsín y 1999-2001 Fernando De la Rúa) y confluyen en su seno el federalismo, el liberalismo, el nacionalismo, el desarrollismo y la socialdemocracia (y en las gloriosas épocas alfonsinistas los conservadores, peronistas y partidos provinciales y municipales y otras agrupaciones) todos unidos por una ideología defensora del laicismo, de inspiración igualitaria y la instalación de una democracia liberal en el país ampliamente representativo de las clases medias y populares argentinas durante el siglo XX.-
-De tal forma y por lo dicho, hay partidos políticos y agrupaciones que se reconocen como “radicales” o tienen raíces radicales (MID, PI, ARI, Coalición Cívica ARI, Recrear, Acción para la Republica, Bloquismo Sanjuanino, y otras tantas) y a lo largo de nuestra centenaria historia hemos convivido con la centroizquierda como con la centroderecha liberal.-
El Radicalismo lo que nunca aprendió es a hacer alianzas, a deponer las actitudes egoístas de algunos de nuestros dirigentes o a ser víctimas de las traiciones de nuestros eventuales aliados, aprendimos a ser oposición, aportar, pero no fuimos tratados equitativamente como tampoco no recibimos trato solidario (y como contrapartida tampoco lo dimos) de nuestros aliados.-
Desde Raúl Alfonsín (1983) no le hemos ofrecido a la sociedad un líder para que la conduzca, a ella y a la UCR, hemos sido participe de tiempos turbulentos, política y económicamente y hemos sido incapaces de vehiculizar los reclamos de la clase media y baja lo que ha puesto a la UCR en una crisis de representatividad que nos ha llevado a ocupar un espacio marginal en la toma de decisiones de la coalición Cambiemos.-
Desde 1983 la UCR no logra ganar una elección sin la necesidad de formar coaliciones con otras fuerzas políticas, en 1999 con el FREPASO y en 2015 con Propuesta Republicana (PRO) y en ambas alianzas perdimos influencia en las decisiones gubernamentales.-
Pero seamos racionales y sinceros, Correligionarios, ¿la culpa de nuestros males la tiene la frustrada alianza con Macri o nuestra decadencia se arrastra desde la abrupta caída del gobierno de la Alianza, De la Rúa en helicóptero y el pueblo en las calles cuando arribamos al gobierno con el 48% de los votos o se lo debemos al 2% del ahora kichnerista Leopoldo Moreau?.- A mi modesto entender, estos antecedentes son los responsables de la deserción de la clase media de las filas radicales, mientras el voto mayoritariamente obrero (el llamado “pueblo”) se mantenía incólume dentro del Peronismo y desde 2003 hasta 2015.- La clase media fue cambiando desde la crisis del 2001, experimento cambios y transformaciones y fue abandonando y debilitando al partido con el que se sintió históricamente identificada.- Guste o no, el Peronismo cuenta con un electorado más fiel que el de la UCR; el caudal radical es más volátil, más racional y menos emotivo.- La sociedad a partir de la década del ´90 fue rechazando a la política y de esa crisis política el Peronismo salió mejor parado que la UCR.-
-El nacimiento de nuevas fuerzas políticas (Frepaso, Ari, en la centroizquierda; Recrear, UCEDE y Acción por la Republica por la centroderecha) se nutrieron de los votos que huían del Radicalismo.-
Ante este debilitamiento, a la UCR solo le quedo aliarse con algunas de estas fuerzas para enfrentar el autoritarismo y corruptela kichnerista, ponerle un freno a las ambiciones desmedidas de Cristina, cuando esa agrupación quiso empoderarse con la suma del poder público y tratar de ocupar la opción del relato único kichnerista.-
Cuando caímos en el 2001, ya para el 2003 un Radicalismo dividido, desprestigiado y falto de representatividad concurrió a elecciones internas y solo el 10% de los afiliados fueron a los comicios en el que Moreau le ganó la candidatura presidencial a Rodolfo Terragno y en 2007 un hecho inédito, no hubo competencia interna dentro del Radicalismo por la sencilla razón de que la división existente se tradujo en una verdadera licuación de la representatividad política de la UCR.- Allí abandonamos la épica boleta 3 y acompañamos al peronista Roberto Lavagna como candidato a la Presidencia de la Nación en donde obtuvo el tercer puesto con el 16,89% de los votos.-
Así como en el Pacto de Olivos (1994) Alfonsín debió acordar con Menem para salvaguardar la democracia; en 2015 la Convención de Gualeguaychú se trataba de cerrarle el camino al autoritarismo y frenar las ambiciones imperiales del kirchnerismo.- Debatimos y los delegados mayoritariamente apoyaron la integración con Cambiemos.- Le dijimos sí porque la reina Cristina jamás fue opción como no lo son los autoritarios y su alter ego (Alberto) han cautivado a ciertos dirigentes de pasado radical como Leopoldo Moreau y tantos otros.-
Siempre se privilegió buscar la unidad y cuando esta no se logró las razones fueron personales, políticas e ideológicas aunque en realidad no tenemos una vocación frentista o aliancista.-
¿Tiene actualmente la UCR un Raúl Alfonsín o Arturo Ilia? ¿Tiene la UCR un dirigente de esa combatividad e integridad política y moral? ¿Presentémoslo a la sociedad? ¿Un líder que pueda entusiasmar a la clase media, atraer a los chacareros y a ciertos sectores de trabajadores al redil que abandonaron? O haremos una interna sin afiliados, con afiliados de la época de Alfonsín que ya no representamos y ni están interesados en que lo hagamos.-
Lo sensato sería deponer actitudes divisionistas, las puertas están abiertas (para entrar o salir, pero es deseable que sea para entrar) y sentarse la dirigencia a buscar un hombre joven, capaz, sin pasado y preferentemente que vuelva a enamorar y vayamos todos atrás.-
Las elecciones internas no son aconsejables en esta instancia, debemos obrar con sensatez pues el Radical no nos acompañara, la sociedad – la gente -tiene otras prioridades.- Mejor pensemos el futuro cercano.-
Porque –sabes Correligionario –tenemos futuro, nos caímos y nos levantamos y aun así cumplimos 129 años, debemos confiar, si fuimos capaces de fundar la democracia moderna que hoy gozamos, juzgar a los militares asesinos, en un futuro cercano debemos ser capaces de fundar una Argentina honrada y moral, construir un futuro que merezca ser vivido.- ¡ Manos a la obra ¡
-Continúa en la próxima edición…

Compartir artículo enShare on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin