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Venerable Madre Camila de San José Rolón

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Venerable Camila Corina Rolón, o venerable Camila de San José Rolón (San Isidro, Buenos Aires, Argentina; 18 de julio de 1842 – Roma Italia; 16 de febrero de 1913), fue religiosa fundadora del Instituto Hermanas Pobres Bonaerenses de San José.
Cuatro días después de su nacimiento, sus padres la hicieron bautizar. Recibió los nombres de Camila Corina. Se la llamó Camila por haber nacido el día de San Camilo de Lelis, un santo hospitalario del siglo XVI.
La pequeña era hija de Eusebio Rolón y de María Gutiérrez, ambos buenos cristianos, hondamente arraigados en el lugar. Se destacaba una chiquilla de rostro moreno, ojos grandes y negros, inteligencia despierta, y genio comunicativo, alegre y vivaz.
Su infancia se deslizó en el seno de un hogar pobre, pero honorable y feliz, respirando aire puro en la placidez del paisaje sanisidreño, tan pintoresco por sus lomadas, sus barrancas y la costa del gran estuario del Río de la Plata, donde morían las olas y revoloteaban juguetonas las gaviotas.
Tenía horror a las tormentas y al pecado. Aquellas le parecían un reflejo de la ira del cielo, por los pecados de los hombres.
En su adolescencia, su familia se trasladó a Buenos Aires y ella, participa activamente de la vida Parroquial en la Basílica Nuestra Señor del Socorro. Se dedicaba a la catequesis de niños, visitar a los pobres y enfermos, sin desatender las tareas de su casa y ayudando al cuidado de sus hermanos. Desde los 18 años se sintió llamada a la vida religiosa.
Durante las terribles epidemias de cólera y fiebre amarilla, que azotaron Bs. As., en 1867 y 1871, Camila se dedicó día y noche, al cuidado de los enfermos que quedaban abandonados en sus propias casas o en las calles.
En 1875 con el deseo de ser toda de Jesús, ingresó al Monasterio de Carmelitas Descalzas, donde sólo estuvo veintinueve días; ya que se enfermó gravemente. Fue una enfermedad que la acompañó toda su vida.
En 1877, se traslada a un pueblo de la campaña llamado Exaltación de la Cruz, en la Pcia. de Bs. As., para recobrar su salud y colaborar con el Párroco del lugar Saturnino Azurmendi. Mientras tanto, fue creciendo en ella un “pensamiento”: fundar unas Hermanas que se dedicaran al cuidado y educación de los niños pobres y abandonados, principalmente de la campaña; y también de la ayuda material y espiritual a los enfermos y pobres desamparados.
El 28 de enero de 1880, confiando únicamente en la Providencia de Dios Padre, funda la Congregación de Hermanas Pobres Bonaerenses de San José, en Mercedes, Pcia. de Bs. As. El número de Hermanas aumentaba cada día y se iban multiplicando los Hogares, Asilos y Hospitales que amparaba a los más pobres y abandonados.
Purificada con grandes pruebas espirituales y una dolorosa enfermedad, Madre Camila murió en Roma, el 16 de febrero de 1913, a la edad de 72 años. Sus restos fueron repatriados a Argentina, siendo la primera mujer velada en la Catedral de Buenos Aires y, previo solemne funeral, fueron llevados a la localidad de donde reposan en la Capilla de la Casa Madre en Muñiz (Bs.As).
Su fama de su santidad fue creciendo después de su muerte y se extendió dentro y fuera de su Patria. El 2 de abril de 1993, Su Santidad San Juan Pablo II, la declaró Venerable.

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