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¡Saber esperar para juzgar…!

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-Por el Dr. Gustavo A. Benalal

La sociedad argentina está conmocionada y bombardeada por una catarata mediática por presuntas operaciones delictivas y crímenes resonantes cuyas víctimas violentas son mujeres, menores de edad, políticos, periodistas y exsecretarios privados de Presidentes que aparentemente saben el paradero de la fortuna presuntamente robada por los Kirchner al país.
Cierta prensa fogonea los crímenes y condena o absuelve mediáticamente y de acuerdo a sus propios intereses. A esa conducta algunos lo llaman «amarillismo» que según Álvaro Abos -es una expresión que todos entendemos pero pocos conocen su origen: Prensa amarilla se llamó a la prensa sensacionalista debido a «Yellows kid» (el chico amarillo) una historieta que a fines de 1895 publicaba un periódico de Nueva York que ensangrentaba sus primeras planas con el crimen del día.- Nuestra «Crónica» o la desaparecida «Así…».-
Los crímenes con resonancia pública generalmente se terminan politizando. ¿Por qué se politizan los crímenes?, porque al decir de Foucault el crimen es un espejo deforme de la vida social.-
Los gobiernos presionan por una pronta resolución encontrando un culpable o por el contrario, tratan de desviar la atención de la sociedad a otros hechos premeditados para ocultar lo que le interesa al poder de turno.- El caso de Fabián Gutiérrez – exsecretario personal de CFK – es el caso típico en que un juez irresponsable lo tildó a minutos de sucedido de «crimen pasional» y cierta dirigente lo vinculó a la política.- Quizás… pero demasiado rápido para juzgar.
También es notorio que con la mediatización de los crímenes por los medios audiovisuales y redes sociales proliferan brujos, testigos falsos, falsas acusaciones, venganzas, aparición de manipuladores, aprovechadores, peritos que pontifican a distancia, abogados y magistrados corruptos y ávidos de notoriedad.-
He leído el famoso caso «Penjerek» una joven de 16 años asesinada cuando iba a su clase de inglés el miércoles 19 de julio de 1962…- La identificación del cuerpo nunca fue contundente y precisa pues el cadáver se encontró degollado y estrangulado.- Los padres eran prominentes miembros de la comunidad judía argentina; se los catalogaba – según rumores jamás confirmados – que habían formado parte de la red del Mossad (agencia de inteligencia secreta israelí), que colaboró en 1960 con el comando que halló y secuestró al genocida nazi Adolf Eichmann que con nombre falso vivía en el gran Buenos Aires.-
Rumores -pues las redes sociales eran desconocidas en la época- sugerían que detrás del crimen estaban elementos nazis que habían querido vengarse ante la inminente ejecución de Eichmann juzgado y sentenciado en Israel.-
Nada de esto se investigó jamás y el crimen quedo impune.- La familia Penjerek se trasladó a Israel.-
Una prostituta detenida por la Policía manifestó que conocía al asesino de la joven Penjerek y un vespertino (Crónica) comenzó a publicar sus portadas con escandalosas referencias al caso.- El acusado, un zapatero llamado Pedro Vechio fue crucificado por la opinión pública, denigrado como cabeza de una red de trata y detenido por el crimen de Norma Penjerek.- El diario multiplicó su tiraje; pero todo era falso.- Vechio fue absuelto de culpa y cargo pero su nombre quedo asociado al crimen.-
Arthur Koestler supo decir que los chivos expiatorios son para la humanidad una institución indispensable, de la que no se podría prescindir.- Chivo expiatorio o chivo emisario es un latinismo que proviene del hebreo: era el chivo con una cinta roja en uno de los cuernos, que llevaba el gran sacerdote del templo de Jerusalén, el día de la expiación (Yom Kippurs), hasta el borde del desierto para entregárselo al demonio.- Purgada el alma los hebreos se sentían purificados.-
-La necesidad de encontrar un culpable es un instinto natural de las sociedades.- En esa necesidad se basa la justicia.- Una sociedad madura se esfuerza para que los crímenes sean sancionados de acuerdo a la ley, sin venganzas ni intereses espurios.-
Los riesgos comienzan cuando aprovechándose de esa necesidad legitima, el poder hace tornar los procesos judiciales más lentos que las expectativas de la opinión pública y se apropia de una tragedia que se convierte en crimen de época o impunidad adquirida no solo con plata.-
Una investigación periodística responsable y profesional también puede contribuir a esclarecer un crimen complejo.- No debe culparse al periodismo, pues su curiosidad es genuina, propia de la profesión y negarla seria desconocer la naturaleza humana.-
Es cierto que en algunos casos el tratamiento de casos o investigaciones delictivas cae en la morbosidad y el exitismo.- Pero también hubo y hay coberturas responsables e investigaciones serias.-
-Ya lo decía Roberto Arlt -quien caminó las calles como todo cronista policial- buscando las huellas del delito aun sabiendo que eso no implica dejarse llevar por las pistas falsas que intentan sembrar aquí o allá, quienes tienen algo para ganar o perder con el esclarecimiento apresurado de la tragedia.-

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