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Mara tiene cuatro años y espera un corazón para el trasplante

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Entró en «emergencia nacional» -Hace siete meses que su caso está en la lista de espera del INCUCAI

Mara Hollmann Grecco tiene cuatro años y vive en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires junto a sus papás. Antes del inicio de la cuarentena, le encantaba ir a la plaza del barrio. Además, le gusta jugar a las muñecas, pero lo que más disfruta es cantar, bailar y crear coreografías en la aplicación TikTok junto a Maitena, su hermana de ocho años.
Ella tiene una cardiopatía congénita. Los médicos se la detectaron en la semana número 20 de desarrollo en el útero de su madre. Pasó por tres cirugías a corazón abierto. Primero, a los nueve días de su nacimiento. Luego, a los 10 meses y, también, justo antes de cumplir tres años.
Cada intervención fue compleja y, en su momento, las tres tuvieron éxito. Pero “a los cinco meses de la tercera operación, encontraron una insuficiencia cardíaca severa en el ventrículo izquierdo. Es un problema que quirúrgicamente no tiene solución, por lo que ella necesita un corazón para seguir sonriendo”, cuenta Gerardo Hollmann, su papá.
Los médicos de Mara debieron internarla en terapia intensiva, donde le realizaron múltiples estudios. “La cardiopatía que tiene es producto de la malformación que arrastra desde su concepción. Nos dijeron que la solución ya no podía ser quirúrgica. Ahora requiere un trasplante”, agrega el papá.
Hace siete meses, desde el 20 de diciembre del 2019, Mara está en la lista de “emergencia nacional” del Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (INCUCAI). Su familia es de Paraná, Entre Ríos, pero el año pasado debió mudarse a Buenos Aires a la espera de un trasplante cardíaco pediátrico.
“Buscamos crear conciencia, empatía y solidaridad respecto a la donación pediátrica. Mara, al igual que muchos chicos, necesita un órgano para seguir viviendo”, expresa Gerardo. El tiempo transcurre y ella necesita estar en óptimo estado de salud al momento de recibir el corazón.
Hace dos años, el 4 de julio de 2018 se sancionó en el Congreso de la Nación la nueva Ley 27.447 de trasplante de órganos, tejidos y células. La “Ley Justina”, inspirada en Justina Lo Cale, una nena de 12 años que falleció a la espera de un trasplante de corazón, establece que todas las personas mayores de 18 años son donantes a menos que hayan dejado constancia de su oposición. En el caso de los menores de edad, los padres son quienes expresan la voluntad de la donación pediátrica.

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