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Entrevista a Lisandro Bonelli: “Si no somos responsables podemos tirar los esfuerzos por la borda”

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El jefe de Gabinete del Ministerio de Salud nacional dijo que hay mucha preocupación por la escalada de los contagios de coronavirus, pidió mayor solidaridad y ponderó el fortalecimiento del sistema sanitario.

En el marco de la escalada de contagios de coronavirus en el país, el jefe de Gabinete del Ministerio de Salud nacional, Lisandro Bonelli, admitió la fuerte preocupación de las autoridades por las cifras diarias, pidió mayor responsabilidad a la población y destacó el fortalecimiento del sistema sanitario. En una entrevista concedida a DIB, habló del éxito de haber declarado la cuarentena de forma temprana, pero reconoció que a partir de las medidas de apertura, crecieron los casos. “Creo que no deberíamos haber sido tan flexibles”, reflexionó.

¿Cómo evalúa las cifras de contagios de estos últimos días en un contexto de reaperturas?
-Con muchísima preocupación. Todos esperábamos que el impacto de la última cuarentena estricta en la que se restringió la movilidad de la gente, y la actividad económica y productiva, iba a generar una baja en la cantidad de contagios, pero eso no sucedió. Si esto sigue así, va a significar en algún momento la saturación del sistema sanitario. Estamos día a día mirando las cifras. Seguimos trabajando con todas las estrategias, las hemos intensificado, como el programa Detectar, que es la búsqueda activa de contagios y de casos estrechos.

Pese a que los contagios crecen, el índice de letalidad en la Argentina y la tasa de mortalidad están entre las más bajas del continente. ¿A qué se debe eso?
-A que el sistema sanitario está dando respuestas. Por un lado en lo que refiere a un aumento exponencial de equipamiento, como camas y respiradores; y por otro lado habla del enorme esfuerzo y del buen recurso humano que tenemos: médicos, enfermeros, personal de salud en general, eso nos tiene que llenar de orgullo. Desde que empezó la pandemia aumentamos en un 40% la cantidad de camas de terapia intensiva: pasamos de 8.500 a más de 12.000, con un esfuerzo enorme de todos y de todas; y con los respiradores lo mismo: en todo el sistema sanitario había 4.500 respiradores y ahora agregamos 2.600 y vamos a sumar 1.500 más, que están listos para entregar. Cuando termine la pandemia, el sistema sanitario argentino va a tener un 50% más de camas de terapia intensiva y un 100% más de respiradores. Fue una decisión desde el primer día del Gobierno de Alberto Fernández no solo devolver un Ministerio de salud a la Argentina, sino también una política sanitaria.
¿Por dónde pasa hoy la principal preocupación de la cartera sanitaria?
Las preocupaciones son varias. Pero la cantidad de contagiados y el nivel de ocupación de las camas de terapia intensiva ahora son las principales. La primera etapa de la cuarentena fue exitosa porque tenía como objetivo ralentizar la llegada y el avance del virus, y la verdad es que lo logramos, lo logramos por cuatro meses. Todos sabíamos que en algún momento el virus iba a empezar a escalar porque es lo que sucedió en todos los países del mundo, y ahora estamos en un momento de la Argentina, en el tenemos que reforzar los cuidados, tenemos que ser más responsables con el distanciamiento, con el uso del tapaboca, con la higienización y con el no uso del transporte público. Hay que cuidar especialmente a los adultos mayores y a las personas con factores de riesgo porque claramente el virus impacta en ellos aún más.
El desconocimiento sobre el virus hizo que en todos los países del mundo existan aciertos y errores en el manejo de la pandemia. ¿Cuáles fueron en la Argentina?
-Como cuestión más oportuna y exitosa es que todas las medidas que se tomaron fueron con mayor anticipación que la enorme mayoría de los países, y por eso al día de hoy podemos decir que nos va mejor que al resto del mundo. ¿Cuál es la crítica que me hago? Creo que no deberíamos haber sido tan flexibles, en el momento en el que empezamos a flexibilizar comenzó la escalada de los casos. Quizás tendríamos que haber restringido más hace un mes atrás, pero ahí juega también el cansancio de la gente. Obviamente todos estamos cansados, pero la realidad es que la única vacuna que existe hoy es la cuarentena.

¿Cree que se le perdió el miedo al virus?
-Es probable. Hay una combinación de factores que hacen que la gente se relaje. Es muy importante el rol de los comunicadores, de los periodistas en esta etapa vinculada a la concientización. La única forma de mitigar el avance del virus hoy es con la responsabilidad de los cuidados individuales, no hay otra. Si no somos responsables podemos tirar todos los esfuerzos por la borda. Si empezamos a hacer reuniones, a salir, es posible que la cantidad de casos escale y que volvamos a la cuarentena estricta.
¿Es posible un escenario similar al de algunos países de Europa o este es el peor momento de la pandemia?
-Ojalá que este sea el peor momento, pero eso no es fácil de predecir. Todo el trabajo que venimos haciendo es para evitar que el sistema sanitario no pueda dar respuesta y que se colapse, que es lo que sucedió en otros países.
Hay cierto temor de que una vez que se apruebe una vacuna el acceso no sea el mismo para todos los países.
Hay más de 100 laboratorios a nivel mundial en una carrera feroz por descubrir la vacuna. El Presidente y el ministro Ginés (González García) han recibido a representantes de los laboratorios y de las primeras firmas mundiales, pero siendo muy optimistas, la vacuna no estará disponible antes de fin de año o del primer trimestre del año que viene. -En esas reuniones, una de las cuestiones que han planteado Alberto y el ministro es que la Argentina tenga cierta prioridad en la tenencia de la futura vacuna. Hasta ahora las respuestas han sido favorables.

El rol de la oposición y la unidad política,¿Qué aprendizajes cree que nos dejará la pandemia?
-La pandemia va a dejar algunas cosas positivas, así como también muchos aprendizajes. Además del fortalecimiento del sistema de salud, fue muy importante la articulación de los subsistemas de salud público y privado y de la seguridad social, que era una vieja deuda de la política sanitaria. Hemos avanzado mucho en ese sentido, tenemos que cuidarlo y seguir fortaleciéndolo. Creo que uno de los mensajes más importantes que nos ha dejado esta pandemia es que cuando tenemos unidad política en la búsqueda de algún objetivo nos va bien. Fíjate el trabajo que viene haciendo el Presidente con las 24 jurisdicciones sin importar el color político.
Algunos miembros de la oposición han sido muy críticos con la estrategia sanitaria.
Yo los defino como la mano de obra desocupada de la política. Pero la verdad es que no les presto ninguna atención. Aquí lo que vale son las declaraciones de trabajo de los dirigentes que tienen responsabilidad de gobierno, que hasta el día de hoy han demostrado gran unidad y coordinación en el trabajo, como los gobernadores y los intendentes. Por supuesto hay diferencias, por supuesto que hay miradas encontradas y discusiones, y eso está bien. Esa unidad política ayuda a que al virus lo estemos debilitando.
Algunos analistas sostienen que será muy importante para la imagen del Presidente y el futuro de su Gobierno una salida exitosa de la pandemia.

¿Qué opina de eso?
-Lo comparto. Pero no me quedaría en una mirada quizás tan chiquita sobre la idea de que el Gobierno es el que va a salir bien. El éxito en la pelea contra esta pandemia, si salimos bien, va a ser de todos los argentinos. 

Fuente: DIB.

El jefe de Gabinete del Ministerio de Salud nacional, Lisandro Bonelli. (Archivo)
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