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La Calle

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La frase de hoy: “Hoy es bueno rescatar la trayectoria de muchos de nuestros cantores populares”.

Han quedado en la memoria del pueblo, pero de vez en cuando hay que recordarlos. Las figuras populares son como los árboles recién plantados. Necesitan ser regados para seguir dando la sombra de la emoción…

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¿Qué es la emoción…?. La Calle lo explicaría con dos ejemplos. 1) Es escuchar a Mercedes Sosa y Soledad cantando “zamba para olvidar”, de Daniel Toro, en una versión grabada en Mar de Plata, en 2009. 2) “El carpintero”, historia del nacimiento de Jesús, grabado por Jairo…

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No hace mucho se recordó un nuevo aniversario de la partida de Carlos GARDEL, el máximo exponente de nuestro cancionero. Murió joven, en el accidente de Medellín que aún no termina de entenderse. Alguna vez vino a Bragado el poeta Héctor Negro, para explicar los detalles de aquella tragedia que no pudo, pese a las llamas, hacer olvidar al zorzal que aún sigue cantando…

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Con dimensión de ídolo de la juventud, el mismo 24 de junio del 2000, murió Rodrigo, un muchacho cordobés al que tal vez no se cuidó lo necesario. Es que así son muchos que creen que el cariño de la gente es un escudo protector. Eso no evita los males, solo asegura el recuerdo sin fronteras. El destino hizo coincidir el día, separados por 65 años…

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Otro caso de muerte temprana, es de Agustín Magaldi, todo un pionero en la lucha por la dignificación de las mujeres. Había nacido en Rosario y partió cuando sólo tenía 40 años. (Hay un recuadro ampliatorio)

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Una de las grandes orquestas porteñas de todos los tiempos, fue la dirigida por Aníbal Troilo, compadre de un poeta santiagueño llamado Homero Manzi. Ambos se unieron para hacer inmortales distintos temas, arraigados en las veredas de todo el país, ampliando hasta el infinito, la calle Corrientes, esa que nunca duerme…

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Francisco Fiorentino fue uno de los grandes cantores de Troilo. Juntos grabaron ciento de éxitos. “Fiore” que murió a los 50 años, en 1955 en Mendoza, cantaba como charlando con el público… Con sentimiento, pero dejando protagonismo a los músicos. También viajó con apuro, Julio Sosa, nacido en Las Piedras, Uruguay. Tenía solo 38 años. Hay una conmovedora versión de La Cumparsita, donde explica la tristeza de sus interpretaciones.

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Ignacio CORSINI, nacido en Italia, conforma una especie de podio de los grandes cantores. Su gran éxito fue, entre otros, fue “La pulpera de Santa Lucía”, de Blomberg y Maciel. Se lo llamó “El caballero Cantor” y Enzo Valentino fue continuador de su línea melódica.

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Es de tiempos más recientes y supo ganarse el corazón de los tangueros. Jorge Falcón, nació el 14 de octubre de 1949 y afectado por una cruel enfermedad, murió en julio de 1987, a los 37 años. Su creación de “Amor desolado”, es apenas una señal de su talento interpretativo.

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Magaldi, la voz sentimental
-El cantor, siendo chico y su familia, supieron vivir en Bragado

Agustín Magaldi Coviello (Rosario, Provincia de Santa Fe, 1 de diciembre de 1898 – Buenos Aires, 8 de septiembre de 1938) fue un eximio músico, compositor y cantor de tangos.
Al hogar de Agustín lo componían su madre, viuda dos veces, y sus hermanos Blas, Pascual, Emilio y Cristina. Y después de quedar viuda doña Carmen se casó con Raimundo Tello y nacieron Antonio y Carmen. En su casa eran afectos a la lírica.
Apodado La voz sentimental de Buenos Aires, contemporáneo a Ignacio Corsini y a Carlos Gardel, forma parte de la canción popular en su apogeo de la década de 1930. Magaldi participó del inicio de transmisión de LOY Radio Nacional de Argentina, en julio de 1924.
Entre sus grabaciones más populares se destacan la canción Nieve, los tangos Disfrazado, Vagabundo, Levantá la Frente, y muchos valses y canciones camperas.
MUERTE: Si bien no lo manifestaba, Magaldi sufría de malestares hepáticos, con cólicos dolorosos, pero después de un reposo los mismos se atenuaban. A comienzos de septiembre de 1938, a partir de malestares más seguidos, su clínico de cabecera, el Dr. Pedro Goyena, lo internó en el Sanatorio Otamendi por un cuadro agudo, donde decidieron operarlo.
Parecía que la intervención a cargo del Dr. Pedro Valdez había sido un éxito, pero tras 48 horas el cuadro se agravó, y el 8 de septiembre a las 7:10 falleció, a la edad de 39 años. Fue sepultado en el cementerio de la Chacarita.
En tres años el tango perdía dos de sus más grandes cantores, tras la muerte de Carlos Gardel en 1935. Con la muerte de Magaldi, nacía un nuevo mito de la canción popular argentina. Una calle de Buenos Aires lleva su nombre en su homenaje, y lo mismo ocurre en su ciudad natal y en otros puntos del mapa nacional.

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