Press "Enter" to skip to content

Hot Sale: cómo evitar estafas y “avivadas” por parte de las empresas

Compartir artículo enShare on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin

El evento de ventas online está disponible hasta el miércoles. Tips para que los consumidores estén alertas y hagan respetar sus derechos.

Desde este lunes y hasta el miércoles las principales empresas del país ponen toda la carne al asador en el “Hot Sale”, el mayor evento de venta electrónica del país, que este año tiene una connotación particular a raíz de la fuerte caída en el consumo derivado del avance de la pandemia del coronavirus.
El evento, que se realiza por séptimo año consecutivo, es organizado por la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE). El objetivo original fue el de apuntalar la venta de productos por internet, una modalidad que en los comienzos era marginal pero que en los últimos años fue ganando terreno y en 2020 se convirtió casi en el único modo de adquirir productos, a raíz del cierre de locales para la venta al público por la cuarentena.
En este contexto, de la actual convocatoria participan más de 700 empresas de los más diversos rubros, que esta vez buscarán “salvar el año” con una buena performance.
Pero por su difusión masiva, el evento también es aprovechado por personas o empresas que, en la confusión generada, buscan abusar de compradores desprevenidos.

Recomendaciones para evitar estafas
En primer lugar, una de las “avivadas” más comunes de muchas empresas es aumentar los precios de algunos productos en los días previos y luego, durante el Hot Sale, volverlos a su valor original, señalando que tienen un importante porcentaje de descuento.
Para esto, hay dos remedios: por un lado, si el cliente ya sabe de antemano que va a comprar en el Hot Sale, investigar esos productos unos días antes y anotar los precios, para luego ver si la empresa hizo trampa.
Pero si eso no se hizo previamente, hay una plataforma que puede ayudar: se trata del sitio Historial de Precios, que ofrece una extensión para Google Chrome que se activa cuando el comprador ingresa a una determinada página de un producto, mostrando la variación de su precio en un período de varios meses. Así, si la empresa “infló” el producto días antes para luego bajarlo a su valor “normal”, quedará en evidencia.
Otro gran problema de estas jornadas de ventas es que, ante la gran cantidad de ofertas que circulan en las redes, algunos “vivos” creen plataformas apócrifas que simular un sitio de ventas conocido por el cliente, y lo usen para robar los datos bancarios de las víctimas que ingresan creyendo que lo están haciendo en un sitio original.
Para evitar esto, lo primero que hay que hacer es verificar que las páginas web posean un sitio protegido: para ello la dirección del sitio debe comenzar con “https://”.
Siempre es importante, además, leer la “letra chica” de las promociones: por ejemplo, si una empresa ofrece una “promoción válida hasta agotar stock” o por “cantidades limitadas” tiene que informar las unidades disponibles. Además, si ofrecen un descuento, se debe aclarar el precio anterior, y en el caso del 2×1, aclarar el precio unitario.
Por otro lado, está prohibido hacer diferencia de precio según se abone en efectivo, débito y crédito en un pago. Si se paga con tarjeta de crédito en cuotas debe estar muy claro la cantidad de cuotas disponibles y el porcentaje de interés.
Cómo reclamar
Otro gran drama de estos eventos de venta masiva es la demora en el envío de los productos, el envío de elementos que no funcionan o directamente que no eran lo que se había pedido.
Respecto del envío, las empresas deben informar de forma clara quién lo realiza, cuál es el costo y cuál es el plazo de entrega. Este último forma parte de la oferta y tiene que ser respetado. Por lo general, para estas ocasiones se suele aclarar que los tiempos serán más amplios que lo habitual debido al aumento en la demanda.
Respecto al funcionamiento de los productos, todas las compras tienen una garantía legal; si el producto es nuevo, es de seis meses, y si es usado de tres; el proveedor puede ofrecer un plazo mayor, pero no menor al que establece la ley.
Además, si se realiza la compra por internet, el comprador tiene un plazo de 10 días desde que recibe el producto para arrepentirse de la compra y recibir el reembolso de la operación.
Si el consumidor no se está conforme con la respuesta de la empresa, puede ingresar su reclamo a través de la Dirección Nacional de Defensa de las y los consumidores en la web https://www.argentina.gob.ar/produccion/defensadelconsumidor/formulario.

Fuente: DIB.

Compartir artículo enShare on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin