Press "Enter" to skip to content

Estamos necesitados de un pacificador como Samoré

Compartir artículo enShare on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin

¿Quién fue el Cardenal Antonio Samoré? El enviado del Papa a Argentina, cuando el conflicto armado con Chile parecía inevitable, por una cuestión de límites a partir del recorrido del canal de Beagle.
Tropas y armamento estaban en el lugar; sólo faltaba disparar el primer tiro. Sin embargo, la mediación fue exitosa y no hubo derramamiento de sangre. El cardenal murió en Roma, el 3 de febrero de 1983.
Bragado por efecto de una serie de cuestiones, frente a las cuales el virus fue la frutilla del postre, parece estar en medio de un clima de violencia en aumento.
Corresponde hacer un llamado a la concordia. No es posible remediar problema algún por medio de las hostilidades. “Los vecinos son los parientes más cercanos”, es legado trasmitido por los abuelos, pero se mantiene vigente.
Cuando la crispación es mucha, hay que hacer razonar a los protagonistas, sin aportar mayores motivos al conflicto. Samoré ganó en su momento, pero no está. La cordura depende de nosotros.

Compartir artículo enShare on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin