Press "Enter" to skip to content

Apuntes a puro corazón, en días especiales

Compartir artículo enShare on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin

Se supone que es allí donde anidan los sentimientos. Es el lado del pecho donde se coloca la escarapela, en los días patrios. En la frase que quiere expresar la más cierta de las verdades, no puede estar ausente. Parece que el corazón está ligado a los buenos momentos. Sin embargo, cuando resuelve detenerse, excedido en cansancio, es el fundamental argumento para que la vida se escape, ahogada en lágrimas…
Será de nuevo el corazón, en este caso de los dolientes, el que empezará a generar consuelo en cuenta-gotas, para seguir adelante en espera del reencuentro.
-El corazón maneja las lágrimas, de madres primerizas; de niños que quieren ver los padres unidos, para no sentir frío. La razón es cálculo, suele decidir sin contar con el aporte del corazón callado… empeñada en sus verdades, descalifica sentimientos que están para hacernos más buenos.
Se necesita al corazón hermanado con los buenos sentimientos, con muchos seres dispuestos a entregarlo generosamente, como ha escrito Fito Páez.

Fito PÁEZ: “Yo vengo a ofrecer mi corazón”

¿Quién dijo que todo está perdido?
Yo vengo a ofrecer mi corazón.
Tanta sangre que se llevó el río,
yo vengo a ofrecer mi corazón.

No será tan fácil, ya sé que pasa.
No será tan simple como pensaba.
Como abrir el pecho y sacar el alma, una cuchillada de amor.

Luna de los pobres, siempre abierta,
yo vengo a ofrecer mi corazón.
Como un documento inalterable,
yo vengo a ofrecer mi corazón.

Y uniré las puntas de un mismo lazo,
y me iré tranquilo, me iré despacio,
y te daré todo y me darás algo,
algo que me alivie un poco nomás.

Cuando no haya nadie cerca o lejos,
yo vengo a ofrecer mi corazón.
Cuando los satélites no alcancen,
yo vengo a ofrecer mi corazón.

Hablo de países y de esperanza,
hablo por la vida, hablo por la nada,
hablo por cambiar esta, nuestra casa,
de cambiarla por cambiar nomás.

¿Quién dijo que todo está perdido…?
-Yo vengo a ofrecer mi CORAZÓN.

Compartir artículo enShare on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin