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La sequía golpea al trigo y complica el panorama del maíz

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Entrevistado por Tranquera, Cristian Russo, de la Bolsa de Comercio de Rosario, aseguró que se duplicaron los lotes trigueros afectados por la falta de agua. Además esta problemática complica las perspectivas para la campaña maicera, que debería comenzar en 15 días.

Por Juan Ignacio Erreca.

La sequía no da tregua y continúa golpeando fuertemente a la campaña triguera. Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), en un mes se duplicaron los lotes en mal estado y ya son 2 millones de hectáreas las que se encuentran seriamente afectadas, en condiciones regulares a malas. Es decir, casi un tercio del área total estimada en 6,5 millones de hectáreas, que ya refleja una reducción del 4% interanual en la superficie implantada del cereal.
De hecho, recientemente se realizó un ajuste de 100 mil hectáreas menos en las proyecciones de siembra, ya que finalmente no podrían ser implantadas dada esta situación de estrés hídrico. Además, la BCR informó que podría perderse hasta un 30% del rinde en la zona núcleo si no recibe de 30 a 50 milímetros de precipitaciones antes de fin de mes.
“Para esta campaña, en un principio proyectábamos entre 21 y 22 millones de toneladas de trigo. Mientras que ahora esperamos 18 o 19 millones”, explicó el jefe de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la BCR, Cristian Russo, en diálogo con Tranquera.
En el NOA, la situación es desesperante y la entidad rosarina estima que habrá una pérdida de al menos unas 200 mil hectáreas. De hecho, en esa zona ya transcurrieron 8 meses sin lluvias importantes.
Por ejemplo, en las partes productivas de Chaco y Santiago del Estero hace 3 meses que no cae un milímetro de agua. “Hay casos, prácticamente todos los días, de incendios en los lotes. A muchos ya ni los revisan y tampoco les hacen aplicaciones”, aseguró Russo.
En tanto, la región núcleo se calcula que tiene unas 500 mil hectáreas afectadas. “Toda la provincia de Córdoba está sufriendo un golpe muy fuerte, la cantidad de lotes en condiciones regulares es enorme. Mientras que el centro sur de Santa Fe también está muy complicado”, agregó el especialista.

“DE ESTAR PENSANDO EN UNA SÚPER CAMPAÑA, PASAMOS A CONTAR LOS DÍAS PARA VER CUANDO LLUEVE“
En ese sentido, remarcó: “Las últimas 5 campañas de trigo fueron muy buenas y atípicas porque teníamos mucha agua en invierno. Las zonas del oeste estaban muy bien y se lograron grandes cosechas de trigo en Córdoba. Pero ahora se nos vino la noche, es el peor agosto de los últimos 10 años y eso provocó que cambiara el panorama productivo. De estar pensando en una súper campaña, pasamos a contar los días para ver cuando llueve”.
Ante este complejo escenario, Russo analizó: “La campaña pasada, la provincia de Buenos Aires no anduvo muy bien, pero sí el resto del país. Ahora esto se invierte. Ojalá sea Buenos Aires la que pueda mantener un nivel de productividad muy grande y que alcance los mejores rindes para tratar de compensar y ponerse la campaña hombro. Porque, salvo en la zona norte donde hay algunas complicaciones, es la única que sigue recibiendo lluvias y tiene muy buen contenido de agua”.
No obstante, aclaró que en el territorio bonaerense surgieron algunos problemas ajenos a la seca. De hecho, la semana pasada hubo una seguidilla de “heladas muy graves” en el noreste. Mientras que en el sur bonaerense, contrastando con lo que sucede en otras regiones del país, unas 150 mil hectáreas no pudieron sembrarse por exceso hídrico.

Siembra de maíz
Cabe resaltar que este desolador panorama a nivel climático se da en un momento donde faltan 15 días para que comience a implantarse el maíz, un cultivo sumamente sensible a la falta de agua. “Esta es la peor manera de arrancar”, indicó Russo, quien detalló que en algunas áreas se necesitan de 30 a 100 milímetros más de agua en los suelos para realizar la siembra.
Aunque, junto con la provincia de Buenos Aires, el experto señaló que Entre Ríos y el sur de La Pampa son otras de las regiones que se encuentran en mejores condiciones que la situación general por la que atraviesa el país.
Si bien se espera una campaña muy importante, con unas 6,75 millones de hectáreas sembradas, habrá una merma del 7% interanual respecto al récord de la campaña 2019/20. Pero lo cierto es que no podrá desarrollarse en condiciones normales mientras las lluvias sigan sin aparecer y esa cifra podría ser menor. “Si en septiembre caen 100 milímetros no habrá problemas y se va a sembrar la cantidad que dijimos. Pero el impacto puede ser muy grande en caso de que el próximo mes no se resuelva este problema. Por ejemplo, se va a empezar a sembrar bastante más tarde y muchos productores finalmente optarán por otros cultivos más resistentes a la falta de agua, como la soja”, finalizó Russo.

La falta de lluvias es el primer enemigo del trigo.
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