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Los cambios que impuso el COVID-19: Mailén Rouco se recibió de odontóloga por Zoom

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-Por Adriana Ferrari

La pandemia trastocó hábitos de vida, el comercio, la circulación, las salidas, la confianza, las relaciones, las costumbres. La lista es larga, cada cual podrá poner lo que le ha pasado. Los estudiantes pueden dar fe de la diferencia entre lo que soñaban y lo que ocurrió en realidad.
Pero le pusieron garra y hasta lograron sus títulos. Una de esas historias es la de Mailén Rouco, una joven bragadense de 25 años que se recibió de odontóloga el 27 de mayo. Su último examen fue virtual: lo rindió por zoom, usando su teléfono. Y se sacó la mejor nota.
La doctora Rouco estaba estudiando en la Universidad Nacional de La Plata, con mucho esfuerzo y acompañamiento de la familia, especialmente de su mamá y su abuela. La carrera de odontología, en su segunda mitad, es muy costosa, teniendo en cuenta que los estudiantes, en su mayoría, están con lo justo.
Sobre todo, los del interior, que dependen del apoyo de sus mayores para poder vivir en otra ciudad. Fue una de las razones por las que debió trabajar, para poder comprar los materiales necesarios y hacer las prácticas profesionales.
Fue empleada en una librería, obtuvo una beca en la Facultad a cambio de vender los bonos para las guardias (son muy accesibles, para que cualquier paciente pueda tener acceso a las prestaciones dentro del ámbito universitario) y por último, en una Consultora de la Industria Farmacéutica. Así se fue equipando, aunque le falta tener el sillón odontológico, muy caro todavía para sus posibilidades.
Pero como es una joven emprendedora, está segura de que no le falta tanto para adquirirlo. Por ahora, espera rendir bien para su residencia (que no es obligatoria, pero le daría mayor experiencia) y ser admitida en algún consultorio local, pese a que los odontólogos están con menor intensidad de trabajo, debido al riesgo de la profesión en el marco del COVID-19.
Volviendo al relato de los exámenes, en los últimos 3 meses, tuvo 22 finales. Ya se había decretado el aislamiento obligatorio, la Facultad estaba cerrada, había que rendir por internet, con el método de elección múltiple. Fue un gran esfuerzo, compartido con la familia, ya que iban tachando juntos, desde Bragado y La Plata, cada prueba superada.
Como si fuera una estrategia que le daba energía para afrontar el siguiente desafío. Hasta llegar al último, el más difícil, con la materia “Bioética”, donde cuatro profesores verificaron sus conocimientos de la materia, la felicitaron por aplicar lo aprendido a la situación actual del COVID-19 y le pusieron un 10.
El festejo fue más austero que lo imaginado, pero igualmente celebró con 25 amigos que participaron de una videollamada, mientras que el ritual del enchastre quedó limitado a yerba y harina que le arrojó su novio en su departamento.
Ahora Mailén está en Bragado, porque su adorada abuela (que ya tiene 93 años) no está tan bien de salud y quiere acompañarla hasta que deba partir para hacer su residencia profesional, cuidarla un poco, como ella las cuidó.
Mientras tanto, aprovecha el tiempo y como ya dijimos que es emprendedora, comenzó a fabricar shampoo sólido, una novedad que descubrió a través de su interés por la ecología, ya que estos productos no llevan químicos, sino derivados del coco, aceites naturales y esenciales y manteca de karité (un árbol africano).
Conoció esta alternativa, hizo un curso para aprender y luego decidió experimentar, hasta que salió una especie de jabón, que es un buen recurso para la higiene y belleza del cabello. Los ofrece a través de instagram: demeter.cosmeticanatural.
En el final de la charla, vuelve a agradecer a su mamá y su abuela, por apoyarla para que sus sueños no tengan techo. Le gustaría volver a Bragado a ejercer su profesión, ya con su título de cirujana en odontología. Porque la tierra tira, la gente se extraña. Y tiene un caballo, llamado Argos, que le gusta encontrar en cada regreso.
Es una historia más de jóvenes que estudian, superan dificultades, trabajan e imaginan un futuro en este lugar. Son, en definitiva, quienes seguirán construyendo la ciudad de los años que vienen.

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