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Análisis: Una decisión inoportuna, que pone en riesgo el «Zoom por la Unidad»

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La Resolución del Comité Provincia de «expulsar» a dirigentes que participaron de listas de otros partidos llegó en pleno intento de las diferentes expresiones del radicalismo local, por acercar posiciones para evitar las elecciones internas del 11 de octubre. ¿Cómo seguirán las negociaciones en el contexto de una nueva convulsión al interior del mundo radical?

Por Agustín Ciotti.

La Resolución N° 1/2020 de la Mesa Ejecutiva del Comité de la Unión Cívica Radical (UCR) de la Provincia, que decidió la «extinción de la afiliación» de los dirigentes que jugaron en el último turno electoral por fuera de Juntos por el Cambio, cae como un baldazo de agua fría en la sede partidaria de Brown 151, que desde hace algunos días viene intentando acercar posiciones entre las diferentes líneas internas, con vistas a evitar el enfrentamiento en las urnas, el próximo 11 de octubre.
La aplicación del «artículo décimo de la Carta Orgánica», que establece que «será? automática la extinción de la afiliación y baja de los padrones partidarios para aquellos afiliados que (…) se incorporen a otros Registros Partidarios; participen como precandidatos o candidatos por otros partidos políticos, federaciones o agrupaciones municipales» llega en un momento inoportuno, a poco más de diez días del plazo fijado para el cierre de listas en la conducción provincial y en los Comité de distritos.
En plena pandemia del COVID-19 y mientras más de un vocero del todavía presidente del partido -el ex vicegobernador Daniel Salvador-, clamaba a gritos por «la unidad del radicalismo», en un claro mensaje a los arquitectos del armado que busca encabezar el intendente de San Isidro, Gustavo Posse, para enfrentar a la actual conducción, la Resolución con fecha del viernes pasado convirtió en añicos la proclama y asestó un golpe demoledor a las intenciones del possismo, que de antemano contaba como aliados a varios de los que en la víspera del fin de semana fueron expulsados.
La «cláusula» selectiva desnudó el doble discurso de una cúpula radical que terminó pareciéndose a la peor de las caras del peronismo y el camporismo que tanto critica: por ejemplo, el actual ministro de Transporte nacional, el juninense Mario Meoni -ex candidato a intendente de su comuna por el Frente de Todos- también aparece en la lista negra de «desterrados», pero junto a su nombre se incluyó un asterisco que aclara que su desafectación es «preventiva», a la espera de la definición del sumario disciplinario del Tribunal de Conducta.
Con «mano de hierro» para los «terrenales», la Mesa Ejecutiva no tuvo la misma firmeza con las figuras que la superan en tamaño y capacidad para gravitar en la escena política provincial y nacional. «Muy inoportuno, por el momento que vive el país y porque parece que estaban apurados por dejar fuera de juego a quienes podían acordar con Posse», resumió a La Voz uno de los protagonistas afectados por la Resolución.
En Bragado, la «Cláusula Salvador» tampoco cae en el mejor momento: esa misma noche, un grupo de dirigentes «boina blanca» se reunían por Zoom para intentar acercar posiciones e intentar robustecer al partido que supo ser el protagonista máximo de la vida pública local en los ’90 y que hoy está deshilachado, sin capacidad de disputar el liderazgo al intendente Vicente Gatica, que continúa apareciendo en el padrón radical, a pesar de la seguidilla casi interminable de batallas electorales al mando de su partido vecinal.
Ni siquiera llegó a rozarlo de cerca la cláusula de expulsión en 2013, cuando compitió como candidato a concejal dentro del Frente Renovador, mientras el radicalismo lo hacía en el Frente Progresista Cívico y Social y ahora, con la misma excusa, se dejaron sin efecto múltiples afiliaciones.
Tampoco deja de atender el mandamás los asuntos del Comité y se juega un pleno a que Amadeo Mónaco o la edil Eugenia Gil se queden con la sucesión de Rafael Acuña, mientras la guardia de los «históricos» -Orlando Costa, Gustavo Benalal, Ernesto Figueras y Alfredo Godoy, entre otros- se suman a la «mesa virtual» para aportar a una salida de consenso.
La presencia en la mesa del sector de Celina Sburlatti -que sólo se salvó de la «escoba» por no haber integrado ninguna lista en 2019- también había sido proclamada como una conquista de algunos de los articuladores del diálogo. Ahora, su participación no parece tener sentido, cuando varios de sus conducidos fueron «desterrados». Todo por una decisión que cobró fuerza en el ámbito provincial y que dejará ver sus consecuencias en todas las comunas. También en Bragado.

Rafael Acuña, Eugenia Gil, Ernesto Figueras, Celina Sburlatti y Gustavo Benalal, algunos de los participantes de la mesa virtual de diálogo para evitar el enfrentamiento interno en la UCR.
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