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Los eucaliptos de la laguna y una historia que vale vida

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-Fueron plantados en la década del ’70, tarea que llevó adelante el ingeniero Francisco Aristi

La laguna de Bragado es un lugar que regala magia de principio a fin. Hoy se extraña mucho, pero ya habrá tiempo para volver. Por lo pronto, ocurrió un viaje al pasado.
Los datos históricos los regaló ayer Oscar Garatte, un vecino amante de los medios de comunicación, quien dialogó con el programa radial Mañanas en orsai.
En la charla, contó la historia de los eucaliptos que la laguna disfruta desde la década del ’70, esos que refuerzan un paisaje único y hacen lo suyo para mejorar la calidad del aire.
Según refrescó, quien los plantó fue el ingeniero Francisco Aristi, luego de ser consultado para incrementar la cantidad de árboles, ya que las condiciones del suelo solo permitían crecer plantas bajas de poco porte.
Aristi, como indicó, había desarrollado sus actividades profesionales en el establecimiento Montelén, un lugar con producción intensiva de eucaliptos, muchos con destino a países vecinos.
Eso le permitió al ingeniero, tal cual precisó, llevar adelante en la laguna un trabajo “artesanal”. Fue así que hizo varios hoyos a los que le colocó tierra de otro lugar, que era más fértil.
Sobre la especie, informó que es un árbol originario de Australia que llegó al país por Domingo Faustino Sarmiento. A esto le agregó que crece un metro por año, pudiendo alcanzar los 65 en medio siglo, con una vida útil de 400 calendarios.
Al final, Garatte rememoró que en 1985, cuando fue convocado por la docente Mabel Sburlatti, colaboró en la plantación que un grupo de alumnos realizó en el parque, donde solo sobrevivió un eucalipto.

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