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Juan José Biancatto, el bragadense que supo ser uno de los transportistas más importantes del país

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De la mano del Ing. Jaime Coll llegó a adquirir una flota de camiones FIAT y se ganó el reconocimiento de mucha gente. Un repaso por la historia de alguien que se inició de abajo y cosechó logros a base de esfuerzo y responsabilidad.

La historia de Juan José Biancatto grafica el recorrido de alguien que arrancó de abajo y logró convertirse en uno de los transportistas más importantes de Bragado y el país.
En una extensa charla con “La Voz” recordó aquellos años sin hacer mención a lo que fueron sus comienzos de la mano de una persona que lo marcó en su vida como lo fue el ingeniero Jaime Coll.
“Mi historia es larga” empezó diciendo Biancatto que se refirió al momento en el que compró 10 camiones FIAT con 10 equipos volcadores y acoplados Helvética en el año 1975.
“En aquel momento cuando un transportista contaba con 10 camiones de una misma marca pasaba a ser flotillero y tenía algunos beneficios en las compras. Yo tenía 40 camiones propios y otros 180 camiones contratados de afuera que trabajaban para mi” contó.
Esa estructura lo llevó a ser uno de los transportistas más relevantes del país teniendo muchos clientes de distintas, pero el más importante era Aceros Bragado con el ing. Coll a la cabeza.
“Los camiones viajaban por todo el país y si andaba alguno suelto por ahí, siempre había cargas para traer hacia Aceros Bragado o también trabajábamos mucho para Cerámica San Lorenzo que tenía una fábrica muy importante en Azul y otra Rosario” recordó al mismo tiempo que destacó la cantidad de trabajo que supo haber en aquellos tiempos.
Biancatto señaló que entre choferes y administrativos llegó a tener más de 60 empleados, pero de esa época solo quedan algunos pocos.

UNA FIESTA INOLVIDABLE
En otro fragmento de la charla, Juan José Biancatto hizo una reseña de un evento que para él fue inolvidable.
Tuvo lugar en un galpón ubicado en San Martin y Las Heras y reconoció que nunca hubiera imaginado lo que viviera esa noche.
“Me citan y me dicen que me iban a realizar un homenaje por las compras que estaba haciendo. Hubo muchos invitados que no eran de Bragado, yo no recuerdo bien si eran cerca de 400 personas” dijo.
Durante la velada, que fue animada por la siempre recordada “Tata” Maroni, hubo brindis y entrega de reconocimientos.
Juan José nombro a “Juanjo” Devenutto, “Angelito” De Pablo y “Carlitos” Cavigllia como los que todavía siguen vivos de aquella cena.
Con una memoria envidiable para describir cada detalle, contó cómo se dio esa noche y quienes fueron reconocidos: “A Caviglia le entregue un reconocimiento por ser el chofer que reunió todas las condiciones: educación, respeto, laburo, responsabilidad”.
Para ese acontecimiento se contó con la presencia de miembros de FIAT Argentina y quienes eran vendedores, es decir, los propietarios de las agencias de la marca.
Además vino un señor de apellido Terrades que por esos años era el presidente de Helvética.
“Hubo mucha gente que estuvo y que se ha ido de este mundo porque han pasado ya 41 años. Yo he quedado no sé cómo” dijo entre risas acusando problemas de cadera como consecuencia de haber sido chofer mucho tiempo.
En el año 1967 Juan José logra comprar su primer camión con Obdulio Consoli, pero luego la sociedad se rompió y quedó a cargo el solo.

SUS INICIOS Y LA CONFIANZA QUE RECIBIÓ DEL INGENIERO COLL
Ingresó a la empresa Coll el 7 de Noviembre de 1959 como “peón de pico y pala”. En 3° grado dejó el colegio para ponerse a trabajar en el campo para ayudar a su familia compuesta por sus padres, cinco hermanos y su abuelo.
Después de hacer el Servicio Militar estuvo trabajando en un área del Regimiento de Campo de Mayo a cargo de los repuestos de los vehículos y despachando combustible.
Fue “Pichón” Sburlatti quien le hizo el contacto para entrar a trabajar como obrero en las obras que la empresa Coll realizaba en Buenos Aires, sin saber que ese sería el comienzo de un camino que daría sus frutos con el tiempo.
Entre tantas anécdotas hizo mención al momento que cobró su primer sueldo: “Cuando sacan la plata, lo juro, que nunca había visto tanta plata junta. Yo creía que se había equivocado, pero el capataz me dijo ‘es tu plata pibe’”.
Tras pedir permiso viajo de regreso a Bragado con el único objetivo de traerle el dinero de su primer sueldo a su familia: “Me tomé un par de colectivos hasta Lujan y ahí me trajo un camión en una jaula que estaba toda sucia. Llegue, cruce Bragado caminando toda la noche y cuando llegue a mi casa una mañana de Domingo, mis padres me recibieron emocionados porque hacía tiempo no nos veíamos. Almorcé con ellos y me tuve que volver en zulqui a la ciudad para regresar a Buenos Aires”.
Su experiencia de trabajar en el campo con tractores y sus ganas de aprender hizo que comenzara a manejar algunas máquinas, lo que le permitiría con el tiempo trabajar en las obras emblemáticas de la empresa Coll.
Cuando el Ing. Jaime Coll se hace cargo de la acería, inmediatamente lo contacta a Juan José para que realice las tareas de transporte de mercadería.
En ese momento el ingeniero también se hizo a cargo de los monoblocs que se estaban construyendo sobre las calles Moya y Barrera ya que la cooperativa encargada de la construcción se había quedado sin recursos. Además hizo lo propio con la galería en el centro: “El ingeniero puso plata, ayudó y se terminó. A la pileta que está en el club Moreno la donó él. Lo que ese hombre tenía pensado para Bragado era impresionante, todo lo que me decía lo tengo guardado en la memoria”.
Fue el propio Coll quien le confió a Biancatto que cuando la acería comenzará a “sacar hierro” iba a ser sus transportistas y relató el momento en el que lo ayuda a adquirir más camiones.
“Un día me citó en Buenos Aires para decirme que no alcanzaban los camiones para trabajar, yo le manifestó que no podía comprar más porque estaba pagando el que había adquirido. Ahí nomás abrió un cajón y me dijo ‘Toma, anda hasta la Ford Rivadavia, una agencia ubicada en Rivadavia al 1600 donde vendían camiones”.
Recordó que cuando se presentó en la agencia y pidió hablar con el dueño, un señor de apellido Estévez, la secretaria no estaba demasiado convencida hasta que le mostró que iba de parte del Ing. Coll.
“Esteve me dijo que hacía 15 días me estaba esperando y me pregunta ¿Cuándo se va a llevar esos cinco camiones que están ahí?. Yo sorprendió le decía que no había comprado ningún camión, pero al ver las carpetas vi que estaban a mi nombre y al lado la firma del ingeniero Coll que era mi garantía”.
Pero eso no era todo ya que Estévez lo mandó hasta un lugar donde había 5 semirremolques que también debían ser retirados: “Ahí lo llame al ingeniero Coll y le pregunte como se pagaba esto y me dijo ‘quédate tranquilo, no te hagas problema que lo vas a pagar’. Y lo pague” remató.
Continuando con su relato, Biancatto siempre recuerda a quien fue sin dudas un pilar fundamental en su vida asegurando que gracias a Coll se le abrieron muchas puertas a nivel nacional.
“Le debo todo lo que fui al ingeniero Coll. Conmigo fue un tipazo, una persona que me adoptó como hijo” concluyó.

Directivos de la empresa Fiat junto al ingeniero Coll.
Chófer Carlos Caviglia y Aníbal Biancatto (fallecido)
Juan Biancatto de Transportes “Dante” entrega una distinción al directivo de Fiat, señor Bonamico.
En esta foto, podemos apreciar al señor Juan Biancatto y al señor López Harburu.
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