Según la Sociedad Neurológica Argentina más del 50% de los argentinos padecen dolores de cabeza
“El dolor de cabeza, o cefalea, es una molestia o dolor que se presenta en cualquier parte de la cabeza, el cuero cabelludo o el cuello. Puede variar en intensidad, duración y causa, afectando ocasionalmente la calidad de vida. Aunque en la mayoría de los casos no está relacionado con enfermedades graves, algunas cefaleas pueden ser síntoma de afecciones médicas que requieren atención”, comentó la Dra. Viviana Cantarutti, Médica Clínica de OSPEDYC.
Existen dos grandes tipos de cefaleas:
- Primarias: cuando no tienen una causa específica.
- Secundarias: cuando son consecuencia de otro trastorno o afección.
Dentro de las cefaleas primarias, los tipos más comunes son:
- Cefalea tensional: es la más frecuente y se relaciona con el estrés, la falta de sueño o la tensión muscular en el cuello y los hombros. El dolor suele ser leve o moderado, y puede durar desde minutos hasta varios días.
- Migraña: generalmente afecta solo un lado de la cabeza y se presenta como un dolor pulsátil. Además, puede ir acompañada de náuseas, sensibilidad a la luz y al sonido. Las migrañas pueden durar de 4 a 72 horas y suelen repetirse con cierta frecuencia, especialmente en mujeres durante la edad fértil.
- Cefalea en racimos: se caracteriza por un dolor muy intenso en un solo lado de la cabeza, especialmente alrededor de un ojo y puede ocurrir en ciclos.
Las cefaleas secundarias pueden estar relacionadas con procesos infecciosos (gripe, sinusitis), fiebre o trastornos más serios como un accidente cerebrovascular (ACV). Otras causas incluyen el abuso de medicación, cambios hormonales o problemas de visión.
Cuándo preocuparse y consultar al médico:
Algunos dolores de cabeza no son motivo de alarma pero hay ciertos síntomas que indican la necesidad de una evaluación médica:
- Dolor de cabeza repentino e intenso.
- Cambios en la visión, debilidad en el cuerpo o dificultad para hablar.
- Fiebre alta acompañada de dolor de cabeza y rigidez en el cuello.
- Cefaleas que empeoran progresivamente o son más frecuentes de lo habitual.
- Dolor de cabeza después de los 50 años o en personas con antecedentes de cáncer o problemas del sistema inmunológico.
En cuanto al tratamiento, si el dolor es leve o asociado a una infección viral, se pueden tomar analgésicos como paracetamol o antiinflamatorios. Sin embargo, si los dolores de cabeza se presentan con frecuencia o si hay otros síntomas preocupantes, lo mejor es acudir al médico para obtener un diagnóstico adecuado.
“Identificar los factores desencadenantes como el estrés, la falta de sueño, la deshidratación o ciertos alimentos, es fundamental para prevenir y controlar los dolores de cabeza. Además, mantener hábitos saludables como una alimentación equilibrada, una hidratación adecuada, ejercicio regular y técnicas de relajación, puede contribuir a reducir su frecuencia e intensidad. En casos donde el dolor es recurrente o afecta la vida diaria, seguir un tratamiento adecuado bajo supervisión médica es importante para mejorar la calidad de vida y evitar complicaciones”, finalizó la Dra. Cantarutti.
Fuente: OSPEDYC