Press "Enter" to skip to content

Apuntes callejeros, ¿Adónde se puede pedir ayuda…?

Compartir artículo enShare on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin

-Cuestiones de todos los días, que reclaman por encontrar respuestas

La inseguridad, a partir de agresiones a las mujeres por parte de sus parejas o exparejas, es cosa que se ha hecho dolorosamente frecuente. Muchas veces se comprueba qué pese a múltiples denuncias, los hechos se producen y ya no queda nada por hacer, como no sea adherir al dolor de la pérdida ante la angustia de sus seres queridos.
En estos días se han producido reacciones de vecinos que, consumado el delito, optan por hacer justicia por mano propia, lo cual tampoco alivia el drama de base y no resulta el camino adecuado. En todo caso, lo que corresponde es estar atentos y ayudar, mientras haya tiempo, evitando desenlaces irremediables.

La movilización por Úrsula realizada en Bragado, pidió “atender hechos previos”, sin dejar pasar los avisos. La Justicia debe llegar a tiempo y no desoír las demandas de los sectores más débiles.
A la hora del análisis, en eso de pedir ayuda, no pueden eludirse los aspectos sociales de la realidad. Se ha comentado aquí, en distintas ocasiones, que la prevención del delito es posible y necesaria. Hay sectores de la comunidad que están expuestos todo el tiempo, hasta que llega el día en que surge el primer delito… Ya habrá allí un doble saldo negativo: alguien afectado en su seguridad y otro que inicia el oscuro camino de la delincuencia.

En distintos momentos de la historia cotidiana, se ha escuchado decir a autoridades policiales, que “en muchas ocasiones escuchamos testimonios que no son de nuestra competencia”. Con ser testigos no alcanza, sin el aporte de una mano desde lo social. Hay un aviso previo, un pedido de auxilio que, al tiempo, se transformará en hecho consumado…
Estamos diciendo que, “la prevención delictiva” requiere un trabajo conjunto de las instituciones. Cuando los “llamados a la puerta” pidiendo “algo para comer; comprar la garrafa, etc.”, no son atendidos, en algún momento se hará sentir.
-A nivel solidario, lo que más duele son los reclamos no atendidos. Cuando hay “sordera”, es la comunidad la que termina pagando un costo.

Compartir artículo enShare on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin