Centro cultural ARPO: Balance 2022 e inicio del año con actividades

El equipo del centro cultural ARPO ‘arte popular en el barrio’, nos dio a conocer el balance 2022 y las propuestas para comenzar este nuevo año.

ARPO presenta su salón ubicado en Juan Manuel de Rosas 1597, donde brindan talleres, intervenciones, música en vivo y todo lo relacionado al arte popular y a la cultura bragadense. Es un proyecto cultural del Movimiento Evita.
Durante el verano, decidieron cerrar sus puertas debido a las altas temperaturas. Pero sin embargo, retomarán las clases en el mes de febrero. El director del centro cultura, Nicolás Armagno señaló: “nos guiamos y nos movemos mucho con el calendario escolar por los horarios de los chicos. Pero ahora nos tomamos merecidas vacaciones, para retomar con más fuerza el 2023”.
A su vez, Armagno se mostró feliz “por poder descansar este tiempo y volver en febrero con más ganas que nunca. Es un trabajo del día a día, tenemos muchos chicos y chicas que asisten, y sentimos que estamos marcando algo bueno para Bragado”.

Presentan talleres de diferentes instrumentos de música, origami, canto, arte-terapia, baile, fotografía, artes plásticas. También brindan la merienda a los asistentes todos los días. Y además, les ofrecen el espacio a un grupo de jóvenes que se dedican a realizar coreografías de K-POP.
La idea para este nuevo año es “continuar, generar nuevos espacios, nuevos talleres, tenemos mucha gente voluntaria que se suma a ser parte del lugar, esto es un constante movimiento”, comunicó.
Además, ARPO brinda un espacio para desarrollar el Programa FINES, donde muchos adultos e integrantes del Movimiento Evita logran finalizar los estudios. “La idea es continuar con el programa y consolidar el resto de las actividades. Nosotros trabajamos día a día en el barrio”.
En lo que respecta al equipo de profesionales, está integrado por quince personas, entre ellas, los talleristas, las organizadoras, encargadas del merendero y voluntarios. “Somos un gran equipo y nos vamos complementando. Son todos artistas de la ciudad, por ejemplo, Eli Giommi, el payaso Kachi Vache, Franco Flores, Andrés Dillom. Todos consolidando el proyecto”.

Para definir la propuesta de ARPO, Armagno subrayó: “la cultura en el barrio es aprendizaje, es oportunidad, es lo que tratamos de generar. Muchos de los chicos del barrio aprendieron a tocar un instrumento y, eso es revolucionario y hermoso porque poder brindarles la oportunidad en la que en tan poco tiempo aprenda a tocar un instrumento, es satisfactorio. Con la cultura y la bandera en el barrio tratamos de dar las herramientas para que conviertan en oportunidades y después en caminos. Ojalá en un futuro haya más lugares así, creo firmemente en la cultura en el barrio. ARPO ha generado una pertenencia de un espacio, de un territorio, y hemos logrado que los chicos se sienta parte, vienen todos los días, han armado una huerta, ayudan a ordenar, de a poco se han apoderado del lugar”.
Recordó además, que “en la muestra de fin de año pudimos presentar lo trabajado durante el año y muchos familiares pudieron acompañarlos. Fue un éxito, los padres estaban sumamente sorprendidos por lo que sus hijos habían aprendido, eso fue súper gratificante”. Y sostuvo: “la cultura en el barrio es oportunidad y en el futuro es acción. A su vez, cumple la función de sacar a los chicos de la calle y que puedan sentirse parte de un territorio”.

Cabe destacar que el equipo de ARPO logró terminar la cooperativa, y han obtenido la matrícula. Presentan la Cooperativa de Trabajo Culturarte Bragado LTda.
La matrícula que presentan es más estable porque participan chicos del barrio Las Rosas, pero sin embargo, asisten jóvenes de Mitchell, 25 de Mayo, FONAVI…
El balance del año pasado fue “muy bueno para nosotros, habernos instalado y trabajar todos los días en el barrio, fue muy positivo, con un constante aprendizaje y conocimiento. Luego de las restricciones de la pandemia, a partir de marzo, empezamos a trabajar a full, y nos metimos de lleno en el barrio, y así empezó a crecer, pasaron muchísimos chicos de todos los rincones de la ciudad. Hicimos eventos, recitales, cine, móviles en los cuarteles, una chicoteca, charlas; fue una evolución bastante positiva del espacio más que nada, lo que nos permitió instalarnos más en el barrio, en la comunidad, el territorio y la ciudad. Fue muy fructífero, con una consolidación del grupo de trabajo”.

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