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Con nosotros siempre

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-¡Muy feliz Navidad…!

Estamos celebrando hoy una de las fiestas más importantes para los cristianos, la Navidad. En ella conmemoramos el nacimiento de Jesús. Es muy importante que Dios se haya hecho hombre en la persona de Jesús porque eso nos demuestra cuanto amor Él nos tiene: Nuestro Dios es el creador de todo lo que existe y, a pesar de eso, quiere “tener que ver” con nosotros, quiere involucrarse, y por eso se encarna. El Dios Todopoderoso, creador del cielo y la tierra, comparte la fragilidad de nuestra condición humana en la persona de Jesús.

Seguramente conocemos el relato de la Navidad que el Evangelio Según San Mateo nos proporciona: María concibe a Jesús sin esperarlo, por obra del Espíritu Santo. José decide abandonarla en secreto porque pensaba que María le había sido infiel, pero finalmente un Ángel se le aparece en sueños y le explica que no tema recibir a su esposa porque el hijo de María proviene del Espíritu Santo y debe ser llamado Jesús (que significa Salvador). Al despertar José hizo lo que el ángel le indicó.
La historia más grande de todas tuvo un principio… ¡tan difícil! ¡Con tantas dudas…! Casi podemos decir que al final Dios les cambió los planes a todos: A María porque ella esperaba casarse con José y formar una familia normal y a José porque como buen judío de la época seguramente querría formar una familia con María y tener muchos hijos (signo de bendición de parte de Dios en el judaísmo). Naturalmente, José hubiera querido que sus hijos sean hijos biológicos. Imagino, además, que ambos hubieran querido que sus hijos nacieran en una casa linda, y no en un establo…
Y, sin embargo, Dios cambió eso… Ellos podrían haber dicho que no a los planes de Dios, y habrían sido una familia judía más, tal como lo querían. Pero, al dar el “Si” a la Voluntad de Dios, le dieron a la humanidad un salvador, Jesús, y a nosotros un gran ejemplo.
Esto es lo que muchas veces suele pasar cuando Dios “se mete” en nuestra historia, cuando Dios interviene: Nos cambia los planes y a nosotros se nos complica para ver más allá de lo que teníamos planeado. No lo dudemos: Cada vez que en nuestra vida nos ocurre algo inesperado, Dios está ahí, y está obrando. Muchas veces hay que “bancar la tensión” de decirle que sí a cosas que no entendemos porque pasan. Pero si no seguimos caminando, nunca vamos a llegar al final del camino… Y solo desde el final podremos ver todo lo que recorrimos.
María y José nos dan el ejemplo de haberle dicho a Dios “si”. Nos dan el ejemplo de confiar en Dios, aunque aún no podían ver qué es lo que Él quería para ellos, qué es lo que tenía planeado. Esté “Sí” es el que hace posible la Navidad.
Por último, en el Evangelio según Mateo se habla de otro nombre con el que se conoce al Salvador: “Emmanuel”, que significa “Dios está con nosotros”. Esto es lo más hermoso de la Navidad.
Desde aquel primer “Sí” de María y también desde el “Sí” de José de recibirla como su esposa y al niño como su hijo, Dios está con nosotros. Y está con nosotros siempre.
-Jesús nos salvó en la cruz, nos acompaña y nos asiste con su Espíritu Santo. Dios está con nosotros también hoy en nuestra vida… ¡Eso es lo que creemos! ¡Eso celebramos! ¡Eso nos enseña la Navidad!: Que hasta en la situación más pobre, más marginal, más aparentemente desprovista de todo, como el pesebre, Dios está con nosotros. Basta simplemente con decirle “Si”.

(Alejo Pérez Landaburu)

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