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COVID-19: El verano y las fiestas comienzan a volverse un problema para los municipios de la región

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Además de Bragado, otras ciudades de la zona informaron intervención policial por fiestas privadas. La cercanía del verano, la llegada del calor y el desgaste del aislamiento, comienza a dejar ver sus efectos.
La proximidad del verano, que ya se deja ver a la vuelta de la esquina, con la sucesión de días de temperaturas templadas y cálidas, sumado al largo desgaste por los ocho meses de restricciones preventivas del COVID-19, comienza a volverse un cóctel explosivo para los gobiernos municipales de la región.
Este fin de semana, además de Bragado, otras ciudades vecinas también sufrieron golpes certeros a sus estrategias de contención de la pandemia, de la mano de proliferación de fiestas privadas, que obligaron a la intervención de las fuerzas de seguridad.
En Junín, el intendente Pablo Petrecca volvió a revelar en sus redes sociales un nuevo operativo policial para desarmar una reunión masiva, en las afueras de la ciudad.
“La situación sanitaria sigue siendo compleja en Junín y bajo ningún punto podemos relajarnos. Nuestra ciudad ofrece decenas de opciones en el sector gastronómico y también la Provincia habilitó los encuentros sociales de 10 personas al aire libre. Pero las fiestas, las aglomeraciones de personas en lugares cerrados y sin el cumplimiento de protocolos sanitarios, ponen en riesgo al sistema de salud y por lo tanto están prohibidas”, advirtió el jefe comunal PRO.
“En la madrugada de hoy (por ayer), personal policial, siguiendo las instrucciones de la justicia federal, impidió que continuara una fiesta clandestina de más de 50 personas, labrando las actas correspondientes. Lo repetimos incansablemente, es responsabilidad de todos”, insistió Petrecca.
A pocos kilómetros de allí, en la ciudad de Lincoln, medios locales dieron cuenta de un amplio operativo en una fiesta privada, con personal de Tránsito, Policía y GAD. Además, el intendente Salvador Serenal confirmó que la Municipalidad debió clausurar un local gastronómico, luego de que el rubro recibiera autorización para volver a funcionar el fin de semana último, aunque con «protocolos más estrictos».
“Fiestas, juntadas y eventos sociales están suspendidos porque son ámbitos en los que la propagación del virus se da de forma generalizada. Tenemos que entender que de esta situación vamos a salir todos juntos, si mostramos empatía, si somos solidarios y responsables con el cumplimiento de las medidas de prevención”, expresó el jefe comunal.
Como desde el inicio de la pandemia, Bragado volvió a estar lejos de convertirse en una isla y la problemática de las fiestas empieza a desafiar seriamente a las ciudades del Interior.

Una fiesta clandestina en Junín obligó a un fuerte operativo policial.
El municipio de Lincoln clausuró un local gastronómico, por presencia excesiva de personas en el salón.
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