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Crisis Sanitaria: Fuerte discusión en el oficialismo por las infracciones a los gastronómicos

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El cortocircuito se desató a raíz de una sanción labrada a un local del rubro, ubicado sobre calle Pellegrini, el sábado a la madrugada. Plantean al Intendente una modificación en el criterio de control al sector.

El agobio del sector gastronómico por las permanentes infracciones que se labran por la presencia de personas en los salones más allá de la hora cero, como indican las restricciones en el marco de la prevención del COVID-19, comienza a hacer mella en círculo político municipal.
Las discrepancias al interior del oficialismo alrededor del tema fueron subiendo en tensión en los últimos días y tocaron un pico tras un episodio ocurrido en uno de los bares que funcionan en la calle Pellegrini, el sábado a las exactas 1.11 de la madrugada.
Según supo La Voz, en base a una copia del acta de la infracción de Guardia Urbana a la que se tuvo acceso, todo comenzó cuando personal del área, «junto a Policía Comunal de Bragado, se hace presente en el lugar, por un llamado del 911».
-«Al llegar, observamos que el lugar se encuentra cerrado, pero se encuentran varias personas adentro», expresa el documento, que también confirma que el personal de seguridad se entrevistó con el propietario del lugar (Lucas Alessandrini), quien respondió que no retiraría a los consumidores hasta que el personal policial no abandonara el local.
-El acta lleva la firma de un Inspector, un testigo, pero no del propietario, quien, según las autoridades «hizo caso omiso al pedido» y recibió la copia de la infracción «por debajo de la puerta» del salón.
-El episodio desató el enojo de parte de la dirigencia de Juntos por el Cambio, que transmitió al intendente Vicente Gatica que «no tiene sentido seguir manteniendo esta modalidad tan rigurosa», a más de 200 días del inicio de la crisis sanitari, y en un contexto de relativa calma en el casco urbano del Distrito, con respecto al número actual de casos.
-Lo que se plantea, en contrapartida, es mantener el límite de la hora cero, pero con un criterio distinto: Fijar ese punto horario como referencia para el ingreso de personas a los locales, siempre y cuando lo permita la capacidad máxima habilitada y luego cerrar las puertas, hasta que se retire el último consumidor.
«No se puede seguir molestando así a los empresarios locales y preocupando a los vecinos con situaciones intimidatorias», advirtió a este medio otro dirigente de uno de los espacios que integran la alianza oficialista, que lamentó que, hasta el momento, el círculo íntimo de la familia municipal, «no da señales de querer reveer esta cuestión».
-El tema, se descuenta, formará parte de la agenda de la semana. Mientras tanto, son varios los referentes de la coalición electoral que ayudaron a la reelección del jefe comunal que esperan poder plantearle la inquietud en una conversación directa. La oportunidad, posiblemente, para alguno de ellos, llegue hoy.

La situación de los gastronómicos desata discusiones en el mundo político local.
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