Press "Enter" to skip to content

Crisis y anticipación

Compartir artículo enShare on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin

-Por Marcelo Elías

El mundo pre Covid-19 nos planteaba desafíos como fruto del avance endemoniado de las ciencias y las tecnologías.
La incertidumbre y los miedos que generaban esos cambios provocaban conductas erráticas y políticas que promovieron un mundo donde el desarrollo iba acompañado de la desigualdad, más un daño, en muchos casos irreparable, al medio ambiente.
Otras características de aquel mundo eran la globalización, el retroceso de los estados nación y la importancia de las ciudades cada vez con más ámbitos de intervención y con más demandas y responsabilidades que atender y asumir.
En el mundo post Covid-19, creo, seguiremos viviendo globalizados, con profundas transformaciones que impactarán, entre tantas cosas, en los procesos de generación y distribución de riqueza.
Puede que los estados nación recuperen algo de terreno, pero estoy seguro que las ciudades crecerán, su gestión se volverá más compleja, más exigente.
Convencido de esto, entiendo que los dirigentes bragadenses de los distintos ámbitos, empresarios, gremiales, comerciales, ONGs y por supuesto políticos estamos obligados, desde hoy, a pensar en ese futuro.
Mientras gestionamos la crisis con esfuerzo, imaginación y mucho de prueba y error deberíamos ir analizando elementos con los que contamos, posibles escenarios, programas, para los diferentes sectores y crear políticas públicas de calidad.
Un elemento que descubrimos con la crisis y que debemos cultivar y sostener cuando superemos la pandemia, es la potencia de nuestra sociedad civil, demostrada en el espíritu solidario y colaborativo, la capacidad de organización y el aporte en el campo de las ideas.
Quedó demostrada la necesidad de reorientar los recursos del estado municipal, su organización administrativa y la necesidad de planificación estratégica.
Queda clara la necesidad de la interacción entre el sector público, el privado y organizaciones de la sociedad civil, para lograr una sinergia virtuosa.
Hay que hacer el esfuerzo de encarar en forma simultánea los problema de salud, económicos, políticos. En el campo de la salud debemos prestar especial atención a la salud mental, angustias, ansiedades, depresiones influyen e influirán en la resolución de las crisis.
Por ejemplo, analizar el modelo del Consorcio de la red Vial Rural para otros servicios municipales existentes o a crearse, rediseñar la COSPU convirtiéndola en una organización que con herramientas financieras comunitarias pueda ampliar su capacidad de trabajo.
Crear una escuela de gobierno, apuntando a construir una burocracia municipal capacitada y no sometida a los vaivenes de los cambios políticos.
Promover un diálogo franco, abierto, colaborativo, que se traduzca en acciones y políticas que no dependan sólo del gobierno municipal de turno.
El tiempo de pensar estas cuestiones y diseñar estrategias, es hoy.
Deberíamos crear ya ámbitos para afrontar la tarea.
Crear una comisión integrada por concejales, funcionarios del ejecutivo y actores de la sociedad civil para comenzar con el estudio de un nuevo presupuesto para el año en curso, ya que el aprobado, con la emergencia ha quedado inadecuado a las necesidades. Son 1.229.680.901 sobre los que trabajar.
A futuro no solo hay que reasignar gastos, tambien podemos acordar mecanismos para hacernos con mas recursos locales.

Es posible y deseable que un grupo interdisciplinario trabaje desde hoy en un plan de desarrollo para ejecutarlo en los próximos 10 años.
Su primera tarea es a partir de esta semana, diseñar salidas a la cuarentena. El presidente anuncio que a partir del lunes 15 se comenzara por sectores, muchos especialistas plantean, ademas, el tema territorial.
Puede que nosotros, que no contamos con transporte publico ni grandes aglomeraciones podemos liberar sectores que en la zona metropolitana seguiran parados.
Por último, tanto para gestionar la crisis y la salida, como para mirar el futuro es imprescindible una mesa política donde seamos capaces de superar las fotos de circunstancia, nuestras mezquindades y nuestra incapacidad para el diálogo.
Es difícil, no imposible, tenemos condiciones objetivas para soñar y capacidades para construir, de nosotros depende.

Compartir artículo enShare on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin