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¿De esto no se habla?

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-Por el Dr. Gustavo A. Benalal

Cada persona que fallece tiene una historia de vida y un dolor familiar, intransferible e individual, cualquiera sea su edad e independientemente de su estado general previo (enfermedades y morbilidades), pero a medida que nos informamos y nos interiorizamos nos preguntamos si no fuimos engañados.
No habremos empezado la cuarentena o confinamiento obligatorio demasiado temprano; no habremos perdido tiempo u omitido equiparnos como se dijo; no habremos hecho cálculos erróneos simplemente para evitar decir que no teníamos idea de que se trataba y lo hacíamos por si acaso; no habrá sido una estratagema política para asustarnos y evitar que viéramos algunas intencionalidades oscuras; no habrá sido ignorancia; no habrá sido algo intencional de querer llevarnos vía pobreza a Venezuela sin peaje; son todas dudas y preguntas que algunos argentinos se hacen.
Dice Sinay que en 2017 murieron en Argentina 341.668 personas a un promedio de 936 por día. Es la cifra habitual en el país, de las cuales 93.000 más o menos seria por enfermedades cardiovasculares y a esos debe sumárseles por cáncer, afecciones pulmonares y tabaquismo; del total 270.000 fallecidos personas son del AMBA.
El 60% de los fallecidos lo fueron por enfermedades crónicas (hipertensión, diabetes y enfermedades cardiopulmonares) a los que deben sumarse los accidentes y otros ítems (diarreas, dengue, mal de Chagas, desnutrición, sarampión, etc.).
Por lo dicho por algunos profesionales, hoy muchos estarían muriendo con y no por Covid19.
Al periodo actual habría que agregar el encierro (con aumento de todos los factores de riesgo y disminución de ejercicio físico aeróbico) y el miedo a la pandemia en si misma (además del miedo a la crisis económica) como gatillo de enfermedades cardiovasculares.
La tercera causa de muerte en Argentina es “la enfermedad respiratoria” cuyo principal exponente es la EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica, con Enfisema y Bronquitis Crónica como principales causas), con un 19% del total.- En la EPOC existe alteración estructural del parénquima pulmonar (porción del pulmón que participa en la transferencia de gas a los alvéolos y bronquiolos respiratorios) y el tabaquismo sigue siendo la causa principal de esta enfermedad en el mundo desarrollado.- ¿Dónde están los EPOC reagudizados de esta época?, disminución de bronquiolitis; (neumonía e influenza) estacional.
Como consecuencia del menor control de los factores de riesgo cardiovasculares de abril a octubre de 2020 podríamos tener hasta 10.500 nuevos casos de enfermedad cardiovascular que pudieron ser prevenibles. –Por ejemplo, un infarto de miocardio tardíamente tratado, podría llevar a un exceso de 6000 a 9000 muertes evitables con el tratamiento a tiempo.
Recordemos que, en la crisis del 2001, la depresión económica llevo a depresión psicológica, desesperanza, insomnio, ausencia de proyectos y pérdida de autoestima entre otros aspectos psicológicos que reflejaron un estrés “negativo” y que pueden ser gatillo de infarto agudo de miocardio.
Es lo que dicen algunos profesionales, precisamente los que no aconsejan al Gobierno.
Personajes de diferente pelaje suelen usar la muletilla «me sacaron de contexto» cuando quieren negar el disparate, absurdo o indemostrable que emitieron con todas las letras y que está debidamente documentada, grabado y filmado.- Si pudiera el virus hablar usaría esa misma frase – como dice Sinay – al escuchar que hay una guerra mundial contra él y declarado enemigo no.1 de la humanidad más que la desigualdad aberrante, que la inmoralidad de los mercados, que las guerras y su secuela de destrucción, economía aniquiladas, que el narcotráfico, la industria armamentista y el hambre.
Algún día la pandemia y la cuarentena se van a terminar, siempre fue así, pero ¿qué va a ocurrir cuando en realidad el virus sea eliminado?.- Déjenme adivinar.- Todos los gobiernos se sentirán vencedores.- Donde hubo pocos muertos e infectados dirán que gracias a sus políticas no fueron más.- Donde hubo muchos dirán que gracias a sus políticas se logró que no fueran más.
Por último, los que tuvieron conductas egoístas, intolerantes, oportunistas y ventajeras durante la eterna cuarentena apostaran a la escasa memoria colectiva o dirán que los sacaron de contexto.
Finaliza Sinay diciendo que – cuando pase todo esto – los humanos seguirán siendo mortales y las cifras de deceso se mantendrán o crecerán junto con el aumento de la población mundial.- Quienes toquen el techo de la expectativa de vida morirán de algo, porque de algo hay que morir.- El problema seguirá siendo el de los que mueren de muertes evitables, injustas, producto de políticas y economías inmorales, entre ellos, la mortandad infantil.- De eso se hablará poco, porque hablar de eso sería sacar de contexto a quienes deben responder.
Ya lo dice Joan Manuel Serrat («Disculpe el Señor»): «Señor, hay un par de pobres que preguntan insistentemente por Ud… no entendí bien si nada que vender o nada que perder pero por lo que parece tiene Ud. algo que les pertenece».

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