Press "Enter" to skip to content

Democracia Para Siempre

Compartir artículo enShare on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin

-Una nueva gesta pacifica

Al igual que en 1983, Argentina necesita una nueva gesta pacífica. Desde aquella epopeya, el país se ha alejado de las respuestas autoritarias. Sin embargo, nuestros problemas continúan siendo extremadamente recurrentes, nuestras respuestas repetitivas y los resultados cada vez más insuficientes.
La pandemia ha puesto en evidencia la precariedad de algunos servicios públicos. Lo que ayer era la vergüenza de vivir en un país maniatado, hoy es la sombra de una pobreza que se agiganta.
Hubo un momento donde el horror autoritario nos sacudió a todos. Hoy debemos movilizarnos por un país próspero y emprendedor. Hacerlo requiere de determinación, de algunos acuerdos, pero sobre todo de constituir una nueva convicción social: no seremos más justos si no estamos dispuestos a transitar el camino de una nueva convivencia económica.
No será asediando a las empresas, pero tampoco tolerando el monopolio; no será ignorando el déficit y tampoco despreciando al estado. El acuerdo que Argentina, debe ser ético y contemporáneo:
-Alfonsín nos dijo que la democracia no podía nacer con la deuda ética de ignorar los crímenes del pasado. Hoy lo democracia argentina tiene que elaborar la hoja de ruta para superar la pobreza, y la pobreza crece en la mentira. Nadie es dueño de la verdad, pero es evidente que es engañoso decir que lo solución es fácil, tan engañoso como decir que la Argentina no tiene solución. Está de moda afirmar que necesitamos un acuerdo, pero el mismo tiene que basarse en la verdad, no ser un ejercicio voluntarista o un espectáculo para la tv para ser mejores y doblegar la pobreza, deberemos ser más estrictos con el cumplimiento de la Ley, más austeros con los recursos públicos, más profesionales en el manejo del estado, más productivos (trabajar más, estudiar más, organizarnos mejor).
La pobreza no se resuelve con gestualidad o con testimonios, por importantes que sean.
Ético, basándose en la idea de que el ejercicio del poder es servicio y que cualquier desvió de esa idea es una claudicación. Contemporáneo, es decir, competitivo, tecnológico, ambiental, paritario y orientado a nuestra integración global.
Honrar el 83 es transitar pacíficamente una nueva gesta a la altura de este tiempo.

Por Fabio J Quetglas.

Compartir artículo enShare on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin