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Día 200… Soy de BRAGADO!

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-Muchas veces me han preguntado de donde soy y la respuesta es siempre la misma. “Soy de Bragado…”, esté donde esté, aún en la China, he contestado siempre igual.
Después vienen las explicaciones del caso, a los que no tienen ni idea de que hablo, a los que te dicen “Ah, de donde es el de la radio…”, o los muchos que saben de qué hablo.
Bragado no solo es el lugar donde nacieron mis abuelos, mis viejos, mis hermanos y yo. Bragado son mis raíces…
Bragado es la infancia, la primaria y secundaria. Es la barra de la cuadra y el fulbito en la vereda. Es tomar el Liniers a La Plata para llegar justo el lunes a la primera materia. Es llegar a Once y tomar el Subte dormido.
Bragado es el primer beso; la primera rata a la escuela, el primer auto y por supuesto la primera vez. Es la única ciudad donde nos dirán “Sarrachín…”.
Es la Laguna, la Fiesta del Caballo, la Doble Bragado, las calles anchas, el gran Teatro Constantino, el Triángulo del Oeste y la Peña Purapinta, siguiendo a Rogelio Scaramella, “el Piloto de Bragado….”
-Es el valiente y legendario Caballo que te recibe y el horrible cañón que ojalá un día se roben.
Bragado son mis amigos de siempre que todavía me esperan, las Navidades con los Viejos, el calor insoportable del verano y los tilos de primavera.
Es la Plaza de la Estación donde corríamos carreras con los autitos a pedal y esperábamos el tren local para ir a jugar al baby de Mechita.
Es La Voz de Bragado y el gran Flaco Dematteis y la vidriera de El Censor con los títulos del día.
Es la Plaza 25 de Mayo donde tomábamos el helado de lo de Luisetto, el más rico dulce de leche helado que haya probado en mi vida y los inigualables “sanguchitos”.
Es el Imperial de la Santa Rita y las galletas de Moreno; los bancos en la vereda y los asados en plena calle. Es el periplo entre Chagrín, Bau, Buho, JC y el Salón Azul.
-Es Maroni y las casas bonitas y El Fausto con el Overo Rosao y el Paisano del Bragao de apelativo Laguna… Es Gladys y sus cientos de historias.
Es El Colonial y su pizza con lechuga; el Boliche de Sosa en la previa del sábado y el de Conde yendo para Olascoaga; es Apocalipsis, Krakatoa y Macú, los bailes en Warnes y los Corsos de Comodoro.
Es Huguito y su noche de música de cada sábado de encierro…
Bragado es el heladero a la hora de la siesta de verano, es Floro saludando con su “Chau Cuñao” y Perejil rematando desde un banco de la plaza, hasta una piba que pasaba caminando. Es el loco Arú en su carro corriéndonos cuando le gritábamos y los botelleros dientudos con leyenda de millonarios.
Bragado es El Bajo, La Curva, El Último Foco, El Ombú; es el Bragado Club, el Moreno, El Porteño, el Aeroclub y El Boca. Es la Acería, el Cristo que ya no está, el Doscatorce y el Para-dos…
Es ir a pescar en bici al Puente Blanco, al de La Carlota y al Basural….Es remar en la Laguna y tirar la caña en la compuerta.
-Bragado es hoy el ejemplo de resistencia ante el virus, la tristeza de los que se fueron y el coraje de los que se enfermaron y volvieron a la Sala Covid del Hospital. Mi respeto eterno para todos ellos.
-Como ya lo dije, será hoy el último día que cuente esta cuarentena, ya no quiero seguir contando como un preso. Es por eso que quería dedicarlo a mi pueblo y a mi gente. Seguramente vendrán más historias y recuerdos, pero ya no serán de cuarentena; al menos de la mía.
Los abrazo a todos, queridos Bragadenses, esperando poder volver a verlos muy pronto. Porque de Bragado, nunca nos fuimos del todo y a Bragado, SIEMPRE SE VUELVE!. ¡SALUD!

Autor: Alejandro “Pata” Echave.
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