Press "Enter" to skip to content

Diego Fernández, su vida arriba de los caballos

“La Voz” tuvo la oportunidad de hablar con este jinete que tuvo una buena experiencia en Jesús María. De familia arraigada al campo, Diego fue tomando contacto con los caballos de pequeño y aún hoy, su vida está dedicada a ellos, es su trabajo, que con orgullo, trata de continuar la tradición familiar.

Diego Fernández, su vida arriba de los caballos

Por Alberto Murno

De andar tranquilo, con sus 30 años y una gran pasión por los animales, eso hace de su vida diaria, montando caballos para domar, participando en encuentros festivos y gauchescos de nuestra ciudad y alrededores.
Así de simple con una humildad que lleva en su corazón y que trata de sonreírle a la vida y a sus caballos.
Una tarde de pleno julio y con una gran sonrisa recibió a este cronista, y como él mismo dice “desde los 2 años mi padre me tiraba arriba de unos petisos mansitos y de ahí en más nunca me baje del caballo”, de familia arraigada a las costumbres del campo, en Asamblea, pueblo que pertenece al partido de Bragado. El mismo va contando su historia y como lo menciona, “entre su padre, tíos y abuelos que montaron de por vida, ya a los 8 – 9 años a mí y a mi hermano Guillermo, mi viejo nos ponía una grupita o cuerito para cuidarnos” “y así fuimos aprendiendo arriba de los petisos todos los secretos de la monta”. Ya a los 16 años comenzó a participar de los festivales, en Bragado el día de la tradición. “Todos los domingos, festivales que había ahí estábamos con mi padre y la familia” “hasta que salí campeón en la posta de Peralta”.
“En una oportunidad llegué a montar a Temblor un caballo muy bueno para la monta; antes el mejor había sido El Zorro que no tuve oportunidad de conocerlo”.
“En Asamblea se había organizado una jineteada y el organizador era Juan Carlos Silva y como había salido campeón en la posta de Peralta en General Rodríguez, clasifiqué para ir a Jesús María, y en monta especial me contrató para jinetear a “Temblor”
Pero justo ese día que estaba e iba a participar de esa monta, Dios puso un lindo momento en su vida; nacía Segundo, “ así que me vine para el hospital y a la tarde volví para Asamblea, Temblor, me esperaba”.

Diego Fernández, su vida arriba de los caballos

PREPARANDO CABALLOS

Pasado el tiempo y después de andar por varios lugares del país, llegó el momento de la doma y preparación de los equinos para la venta o bien para algún cliente, de ese potro que llega al corral sin poder interpretar las órdenes hasta que en unos meses se lo pueda montar.
Diego, tuvo la sangre familiar y la valentía que con orgullo siguió los pasos de la familia, Don Hugo Guerrero su abuelo y su padre Rodi fueron los que marcaron su camino.
Diego nos cuenta que hay muchas técnicas para amansar un potro, “pero trato de hacerlo con los cuidados para que el animal no se lastime”, “al principio lo palenqueo en goma, cosa que no sufra tanto la palenqueada, como si en el palenque, la goma cede y se corre menos riesgo que el animal se estropeé”.

Diego Fernández, su vida arriba de los caballos

“Por ahí cambia cuando agarro un potrillo a los 8 o 9 que recién se desteta, tiene menos fuerza y hay menos posibilidades que pueda sufrir una lesión, al tener menos fuerza que cuando es un potro.
Lleva bastante tiempo amansar un potro desde el primer momento se trata de ir trabajándolo, “sin nada, sólo con el lazo y algún maneador y de a poco va perdiendo las cosquillas y entiende algún tironeo de riendas para ir hacia los costados, para que vaya aprendiendo a caminar”, Diego nos comenta que hay muchas técnicas para enseñarlos, con los cabrestos a la cola, al anca, cosa de flexionar bien el osico, cogote y que queden blandos para después colocarle el recado y montarlo y que aprenda a salir a para adelante o para los costados y que vaya memorizando las distintas órdenes que le da el jinete y es preferible hacerlo en lotes grandes para que el caballo pueda y tenga el espacio suficiente para desarrollar lo que va aprendiendo, hasta que, de a poco, pasa a lugares menos espaciosos. Al galope y frenándolo de golpe hace que el caballo vaya interpretando todo”.
“El tiempo cercano para prepararlo cuando viene sin ninguna doma es de alrededor de 8 meses, pero ya para dejar un caballo bien domado lleva cerca de un año y medio”
Entre bozales, bocados, riendas, cinchas, Diego lleva adelante su pasión que de chico su abuelo y Rodi Fernández, su papá, le fueron inculcando y que gracias a ellos, y por haber aprendido este noble oficio de domador, es su trabajo preparando caballos y con gran gusto apadrinado fiestas tradicionalistas.

Diego Fernández, su vida arriba de los caballos

SE VIENE UNA FIESTA

Diego Fernández nos comentó que el próximo 7 de agosto se llevará a cabo la 12° Fiesta Anual de la Jineteada en Asamblea, partido de Bragado, que coordina la familia Fernández y organiza el club Sportivo Bragado, habrá servicio de cantina y kiosco.
Todo comenzará a las 9:00 horas con el izamiento de nuestra Bandera Argentina; a las 9:30 monta categoría cuero tendido, con 12 caballos de Pablo García, 3 caballos participarán en la categoría carrera de potros. Luego el almuerzo para jinetes, apadrinadores y gente de trabajo.
14:00, Montas, categoría basto y encimera. Y a las 17:00 horas, un broche de oro, con categoría clinas.

Compartir en: