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Dos trabajadores encontraron un hueso de una rana prehistórica de la que no había registro

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El fósil fue hallado en San Pedro y se estima que tiene más de 2 millones de años de antigüedad.

El pequeño hueso hallado por dos trabajadores en San Pedro. (Grupo Conservacionista de Fósiles). Dos trabajadores que realizaban tareas en una empresa del Paraje Tablas de la ciudad bonaerense de San Pedro, encontraron los huesos de una especie desconocida de pequeña rana prehistórica, informó en un comunicado el Museo Paleontológico de esa localidad.
Roberto y Guillermo Bastía utilizaban una perforadora en un establecimiento de la empresa “Agro Taurizano”, cuando observaron un pequeñísimo hueso fosilizado entre las partículas que levantaba la mecha de la máquina, a unos 44 metros de profundidad.
El descubrimiento se dio a unos 10 kilómetros del casco urbano y se cree que los sedimentos de donde se extrajo el diminuto hueso fósil fueron depositados en un lapso comprendido entre los 2 y los 2, 5 millones de años, es decir, durante la última etapa del Plioceno. La preparación y puesta en valor de la pieza fósil estuvo a cargo del Museo Paleontológico de San Pedro, donde quedará a resguardo.
En tanto, desde la institución, convocaron al doctor Federico Agnolin, del Laboratorio de Anatomía Comparada del Museo Argentino de Ciencias Naturales y la Fundación Félix de Azara, para analizar el descubrimiento.
Según preció Angolin a sus colegas sanpedrinos, “se trata de un húmero muy pequeño de un diminuto anfibio, distinto de los escuerzos y las ranas arborícolas; si bien no sabemos aún de qué especie se trata, dada su gran antigüedad y el desconocimiento casi total que tenemos sobre los anfibios de aquella época, es muy posible que sea una especie nueva para la ciencia“. El especialista apuntó que “es poquísimo lo que aún sabemos sobre ranas y sapos prehistóricos, por lo que este hallazgo realizado en San Pedro, aunque sea un hueso aislado, es de vital importancia”. Angolin añadió que “las ranas y sapos son muy sensibles a las modificaciones climáticas y ambientales, por lo que son fuente importante de información para comprender los climas del pasado”.
El frágil hueso pudo ser identificado gracias a que los anuros, grupo al que pertenecen sapos y ranas, poseen una estructura en forma de pequeña “bolita” en el extremo distal del húmero, en la articulación que forma el codo, que parecería ser una adaptación para el salto. Una estructura esférica que proporciona gran agilidad a la hora de realizar movimientos rápidos.
Desde la Dirección del Museo Paleontológico de San Pedro, José Luis Aguilar explicó que “no se conocen ranas fósiles que provengan de la base de la formación Ensenada, nivel de la que se extrajo el ejemplar descubierto en San Pedro”. Aguilar señaló que “la información que se tenía sobre estos anfibios era prácticamente nula para este período, ahora se agrega este hueso fósil que, según vemos, perteneció a un animal muy pequeño, que podría haber medido unos 3 centímetros de hocico a rabo”.

Fuente: DIB.

Comparación del hueso encontrado con un alfiler.
Uno de los trabajadores en el momento del hallazgo.
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