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El arduo trabajo de la Escuela Secundaria N° 2 al retomar la presencialidad

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La Escuela de educación secundaria N°2 «Marcos Sastre» (ex Colegio Nacional) de Bragado compartió su experiencia acerca de los protocolos y medidas dentro de la institución. Marisa Berardi, directora de la escuela, explicó las medidas: la institución está llevando a cabo el plan juridireccional por un regreso seguro a clases, que consiste en un protocolo estricto, durante el ingreso se les toma la temperatura e higieniza las manos a los alumnos y al personal de la escuela. Dentro del aula cada estudiante está ubicado a un metro y medio de distancia entre ellos y a dos metros de distancia con el docente, en esta época la calefacción está prendida y el modo de ventilación que optan es tener una ventana abierta en forma oblicua a la puerta en forma permanente. Durante el recreo los alumnos mantienen una distancia de dos metros, ya sea en el patio, los pasillos o en los baños. El ingreso se realiza con grupos reducidos por la calle Belgrano, cada 10 y 15 minutos de diferencias entre un grupo y otro, de la misma manera se realiza el retiro de los alumnos.
En estos momentos, tienen pocas burbujas aisladas, pero la presencialidad se sostiene. “Los chicos siguen viniendo a la escuela, ellos prefieren estar acá y escuchar la explicación de sus docentes, la participación de las clases y eso nos da un aliento para seguir en estos momentos de presencialidad y nos da resulta. Lo que no nos da resultado es mantenerlos en la virtualidad, ya que a los estudiantes se les complica estar atendiendo a las reuniones y horarios, ellos prefieren venir y nos lo manifiestan permanentemente”, explicaba la Directora.
El horario para cumplir por turno es sólo de cuatro horas, habitualmente es de cuatro horas y media por día y una hora extra dependiendo de la pos-hora o pre-hora.
Con respecto a los y las docentes, dentro del plan juridireccional explican la organización desde lo pedagógico: la división de alumnos y la semi-presencialidad. Los actos no se realizan, las actividades de efemérides se trabajan en las aulas y las producciones individuales se publican en las redes sociales de la escuela.
“Es importante que los chicos estén en la escuela, tanto para los directivos como para los alumnos. La presencialidad les asegura a todos los alumnos un aprendizaje más llevadero. Lo que observamos, es que la situación de la pandemia ha generado una profundización extrema de las desigualdades. Aquel alumno que tiene comunicación, se comunica porque tiene los medios, y no siempre lo hace porque necesita la motivación. Realizar las clases desde la casa en un sistema remoto hace que ellos se desanimen y les cuesta mucho hacerlo, por eso decimos que la presencialidad es tan importante. Aquel que no tiene la conectividad o un dispositivo queda desvinculado. El año pasado trabajamos con fotocopias y les acercábamos a las familias cuadernillos que enviaba Nación y Provincia, pero era muy difícil la enseñanza igualmente. En la escuela mientras estamos nosotros, lo cuidamos”, sostenía Marisa.
También, a través de la Dirección de Cultura, están desarrollando en el Colegio tres talleres: audiovisual, fotografía y sonido. Se realiza en el turno tarde con la participación de los alumnos y con grupos reducidos.
Además, profundizando en el tema de la presencialidad y los protocolos, Ana Ibáñez manifestó estas cuestiones desde el rol de los y las docentes. Ella es profesora en Ciencias de la Comunicación y trabaja como docente hace diez años. En la institución está a cargo del primer y segundo año en la materia Construcción de la Ciudadanía y en el quinto y sexto año en las modalidades de Comunicación y Ciencias Sociales que presenta la escuela.
Durante el año 2020, transitó diferentes emociones como la mayoría de los ciudadanos, desde temor e incertidumbre y luego tranquilidad por la poca cantidad de casos en Bragado. Y con respecto a la docencia: “fue un año agotador, porque trabajamos más del triple, todo el tiempo estábamos re-organizándonos y cambiando las cuestiones específicas de los estudiantes. Fue una demanda muy grande y la verdad terminamos muy agotadas porque tuvimos que reinventar todo un sistema educativo de cero”, manifestaba.
La organización pedagógica fue netamente virtual, entonces fueron desarrollando los espacios de enseñanza por plataformas y WhatsApp. También, realizaron proyectos unificando materias para enriquecer el aprendizaje, siempre acompañando a los estudiantes para mantener los contenidos. “En este primer trimestre, la presencialidad es un punto a favor, porque los chicos y las chicas participan y trabajan mejor en la escuela, por cuestiones de accesibilidad, de gusto y debido al entorno. También lo que observamos y es bastante complejo es cuando los estudiantes están aislados se les dificulta sostener la trayectoria”, agregó. Además, vale destacar que en la vuelta a la presencialidad, se recupera el hábito de escuchar, aprender y trabajar. Con respecto a las materias de Comunicación de Ana, algunas actividades se deberán modificar, como por ejemplo: viajes, visitas a los medios, trabajos grupales, etc. Sin embargo, muchos docentes incluyendo a Ana, continúan reinventándose.

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