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El ciberdelito se ha disparado en nuestro país

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En lo que va del 2021 las denuncias se incrementaron un 65%. Bragado no fue la excepción con estafas y suplantación de identidad.

El aislamiento provocado durante el 2020 y parte de lo que a transcurrido este año generó múltiples efectos, algunos positivos y otros negativos. Entre aquellos positivos qué podríamos mencionar en general fue la baja en índices delictivos de ciertas características como, arrebatos en vía pública, entraderas, o robos y hurtos en hogares. Esto resulta lógico si tenemos en cuenta que la gente estaba recluida en sus hogares.
Sin embargo la tecnología que nos ayudó a mantenernos en contacto con nuestros seres queridos, también contribuyó a generar oportunidades delictivas. Bragado no fue la excepción a la regla, las denuncias por estafas telefónicas, robó de identidad, entre otras metodologías se han multiplicado en este tiempo. Desde “La Voz” hemos preparado una serie de informes con el propósito de ayudar a nuestros lectores a prevenirse de estos hechos.

PONER EN CONTEXTO
Según un informe de la Asociación Argentina de Lucha Contra el Cibercrimen (AALCC), durante sus consultas realizadas durante el 1/1/2021 al 5/6/2021, el ciberdelito se incrementó un 65% en comparación al mismo periodo de año 2020, destacando el crecimiento de estafas on line, principalmente mediante instrumentos financieros y específicamente el phishing bancario el mudus operandi que alcanzó un 39% de los delitos registrados. Lo siguen el phishing con tarjetas con un 29%, los portales no válidos con un 14%, las redes sociales con un 10% y las estafas telefónicas con un 8%.
Si bien en próximos artículos brindaremos más detalles respecto a estas metodologías para prevenir a nuestros lectores, podemos adelantar que todas ellas sólo operan por el descuido de las personas. Por lo general se utilizan portales clonados de bancos o tiendas para obtener a través de ellos los datos claves de los usuarios. Previamente, ya sea mediante un mail, un aviso publicitario en redes sociales, o incluso mediante llamada telefónica el cliente ingresa confiado a estas páginas clonadas atraídos por una oferta tentadora.
Una vez que se suministran los datos solicitados, inicia el phishing, o suplantación de identidad. Aquí el delincuente ingresa los datos al home backing, o trabajan desde un cajero automático, o realizan compras con la tarjeta de crédito si estos son los datos suministrados. En otras ocasiones mantienen estas cuentas como exclavas, sin que el usuario esté al tanto y convirtiéndolo en un virtual cómplice delictivo, de esta manera redirigen el dinero de otras estafas a esta para poder vaciarlas luego.
Si evaluamos la situación en nuestra ciudad, siempre y cuando tengamos en cuenta que este delito no depende de un ámbito geográfico, es decir el delincuente no sabe ni le importa de qué localidad es la víctima o donde queda el banco, vemos la multiplicación de casos que se dieron en este último tiempo. Al mismo tiempo si nos remitimos a nuestro archivo periodístico observarán que durante todo el año hemos alertado sobre estos intentos en reiteradas oportunidades e incluso varios de nuestros vecinos han caído en estos ardides sin importar edades o conocimientos de estas tecnologías.

NO ALARMARSE, ESTAR ATENTOS…
Si bien en próximas notas explicaremos al detalle estas prácticas para alertar a nuestros lectores, a priori diremos que no hay que ser un especialista en tecnología para prevenir. De hecho muchas de las acciones preventivas serían similares a las que utilizamos diariamente, es decir así como no daríamos las llaves de nuestra casa a cualquier persona, de la misma manera debemos imaginar nuestras contraseñas, están son las llaves de acceso a nuestros recursos.
De la misma manera debemos obrar en relación a las ofertas que recibimos por publicidad. Hay un refran “si la limosna es grande hasta el santo desconfía”. Aquí es igual, nadie trabaja por amor al arte. Entonces debemos chequear los productos o servicios que recibimos por mail o por redes sociales. Llamar a las empresas que los ofrecen (no a los números que aparecen en las publicidades, sino buscar los teléfonos oficiales) chequear entonces si la oferta realmente existen.
Como vemos, muchas de las recomendaciones que implementaríamos en nuestras vidas se aplican al mundo virtual. Si bien ya hablaremos de esto más adelante, entendamos que debemos ser un poco más desconfiados y atentos.

QUE HACER SI FUIMOS VICTIMAS…
Ahora bien si ya hemos caídos en estás tretas debemos hacer lo que haríamos frente a cualquier delito. Primero no tocar nuestros dispositivos para no alterar las pruebas del hecho. Posteriormente denunciar, ahí los profesionales de la fuerza policial sabrán guiarnos y recabar las pruebas. Finalmente debemos hacer una copia de toda la documentación, eso nos dará las pruebas necesarias para recurrir a nuestro representante legal en la causa.

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