Press "Enter" to skip to content

El mundo clown y la alegría que abrazarán por siempre

Compartir artículo enShare on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin

“Eli” Mola es la referente de un gran grupo. Cuenta cómo está, qué descubre y cuál es el camino a seguir. También deja conocer ese sueño que le da fuerzas todo el tiempo.

Llegó a Bragado hace ocho años. Lo hizo con la idea, pero no sabía que era tan necesaria. Se siente una bragadense más y extraña cuando vuelve a su Mar del Plata también querido.
Fue “Eli” Mola quien llevó el clown por todo Bragado. Con el paso del tiempo, logró armar numerosos grupos que respiraron un mundo lleno de alegría. Hoy no se pueden abrazar, pero siguen en contacto y disfrutan.
“Aprendo del clown el estar presente. El clown tiene que estar muy presente porque tiene que estar abierto a qué es lo que va a suceder, abierto al público, abierto a todo lo que está sucediendo en el momento”, le dice a La Voz.
El grupo que ya tenía sus personajes se reúne por Zoom. “Estamos descubriendo la comunicación virtual. Cambia mucho el lenguaje, desde actuar arriba de un teatro con todo el cuerpo, a tener que actuar sentado mirando una cámara”, indica.
Según su mirada, eso teatro “claramente no es”. “Lo que sí hacemos es encontrarnos, ir refrescando las técnicas e ir explorando también este nuevo mundo virtual de encontrarnos todos. Nosotros, internamente como grupo, hacemos un trabajo de mucha escucha personal y eso en este momento nos vino muy buen”, agrega.
Además, remarca: “Cuando el clown pierde la esperanza y ya no se deja sorprender, no tiene más escena para continuar. El clown, aunque haya perdido el último pedacito de pastel que tenía para comer, dentro siempre va a estar buscando que algo le suceda”.
Sobre cómo se siente, valora que logró superar los “picos de ansiedad, de incertidumbre y de angustia”. Eso se explica, en parte, cuando Cultura le propone regresar a mediados de mayo con los encuentros virtuales.
“La otra realidad es que yo trabajo como actriz y hago funciones. Y esas funciones no las estoy pudiendo hacer. Así que, creando una nueva forma para desde el clown poder producir algo que al menos me ayude a sostener esta vocación que a lo largo de los años se convirtió en un oficio”, señala.
Tampoco se olvida de subrayar que recibe “contención” de los gobiernos nacional, provincial y municipal. “No sé si se puede sostener durante mucho tiempo”, añade.
Asimismo, manifiesta: “Es un momento que me zarandea, que me llena de dudas, de incertidumbre, pero creo que es lo que tengo que hacer, que es por acá. En los momentos de crisis, a mí se me reafirma el camino”.
Respira una pasión que hay que vivirla para entender. Por ser justamente eso, la abraza con el alma. “Yo sueño que todo el mundo puede hacer clown, que todo el mundo pueda conectar con esa esencia”, resume Mola.

«Eli» Mola (foto: Marinitte Poulain).
Parte del grupo, tiempo atrás, antes de un ensayo.
Compartir artículo enShare on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin