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El trabajo que no se ve en el Hospital San Luis: dialogamos con Patricia y Marcela

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-Integrantes del equipo que se encarga de cocinarle a los pacientes

Cumplen un rol clave dentro del sistema de salud junto al resto del personal. Dos apasionadas por su labor que sienten a su lugar de trabajo como su segunda casa.

Mañana es el Día del Trabajador y “La Voz” eligió visibilizar la tarea de un sector que es clave en este momento de pandemia que golpea a Bragado, como al resto del país.
Sabemos que el personal de salud es el que le viene poniendo el cuerpo a una situación que parece interminable, pero que seguramente pronto será parte de la historia.
El equipo del Hospital Municipal San Luis está conformado por médicos, enfermeras, mucamas, ambulanciarios y personal administrativo que a diario se los ve cumpliendo con sus funciones.
Sin embargo hay un sector que quizás no puede verse a simple vista pero que es tan esencial como el resto del plantel y son las cocineras que se encargan de elaborar la comida de todos los días a los pacientes que se encuentran internados.
Marcela Alejandra Costa y Patricia Ibáñez son parte de este engranaje que nunca puede dejar de girar.
Ambas tienen una gran trayectoria dentro del nosocomio y ya sienten a su lugar de trabajo como su segundo hogar y parte de su vida. Marcela tiene 20 años prestando funciones en la cocina del hospital, ya sea como cocinera o ayudante y que se sienten “protegidas” del virus ya que pasan el mayor tiempo en ese lugar sin tener contacto con el resto de las personas.
En Mayo Patricia va a cumplir 15 años trabajando en dentro de la cocina y contó que su rol es el de una especie de coordinadora: “No es fácil pero tampoco es algo tan difícil, ya que se hace muy llevadero con el resto de las chicas”.
Si bien la cocina es un lugar cerrado donde hay muy poca circulación de gente, reconocen que aun así están expuestas ya que tienen algún contacto con mucamas y enfermeras que si están en la zona de internación.
“Nuestro rol es cocinar que es muy importante, porque el paciente además de la atención del médico y la enfermera, también tiene que alimentarse bien para poder recuperar” remarcaron.
Contaron que los menues diarios que tiene que elaborar son definidos por las dos nutricionistas que componen el equipo ya que cada paciente tiene su dieta específica.

LA PANDEMIA
Marcela Costa fue contundente al señalar que sentían “terror” cuando llegaban los primeros pacientes con COVID al hospital, pero que con el paso del tiempo aprendieron a convivir con la situación.
“Yo tuve Coronavirus y la pase muy mal. Dentro de todo quedan secuelas, pero puedo seguir trabajando. Los primeros días de pandemia fueron difíciles aunque ahora nos acostumbramos. Tratamos de no salir ni exponernos”.
En la misma línea Patricia Ibáñez agregó la sensación de incertidumbre cuando empezó todo esto, recordó que les toco atravesar la Gripe A pero en comparación a lo que viene sucediendo desde Marzo del 2020, el impacto fue mucho menor.
“Al principio teníamos muchas dudas sobre cómo manejar la situación porque esto es algo nuevo y no teníamos ni idea de cómo se va a venir todo, pero con trabajo, información y comunicación la vamos llevando” expresó.
Tuvieron que atravesar por el dolor de perder dos compañeras muy queridas (una fue Mónica Stoppini), algo que golpeó mucho pero que son las circunstancias de una pandemia que golpea a todos.
Al ser consultados sobre si sienten el reconocimiento de la comunidad, las dos indicaron que si perciben el cariño de quienes pasaron por el hospital: “Más allá de que alguno quizás no le guste la comida, hay mucha gente que nos reconoce”.
Más allá de que hubo momentos en el que tuvieron que trabajar más horas cuando el número de internados era elevado y que pasaron momentos no muy agradables, tanto Marcela como Patricia buscan destacar en todo momento el clima de compañerismo y amistad que reina en el ámbito de trabajo que hace que todo sea más llevadero.
“Sentimos al hospital como nuestro segundo hogar porque a veces pasamos más horas ahí que en nuestra propia casa” dijeron.
Vale mencionar que además de Marcela y Patricia, el resto del equipo de la cocina del hospital está compuesto por Marisol Mauro, Roxana Coronel, María Rosa Lucero, Noelia Felice, Ana Romero y las dos nutricionistas: Silvina Botero y Valeria Domínguez.
En nombre de todo el grupo expresaron el deseo de que todos los trabajadores pasen el mejor de los días dentro del contexto que nos toca vivir.

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