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Entrevista a Dolores Pettignani

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-¡Tu sonrisa mi camino!

Por Moira Natalia Rato.

Esta es la historia de DOLORES PETTIGNANI, una chica como cualquier otra esperando ansiosa su bebé… Después de pasar un bellísimo embarazo.
Un 20 de enero del 2008 donde la familia se preparaba para pasar un domingo de almuerzo y pileta, por ser el cumpleaños de la madrina de su bebé, siendo las 9 de la mañana Dolores rompe bolsa y a correr porque venía Lucia.

A las 12:19 nace prematura de 34 semanas en el Hospital Español de la ciudad de La Plata.
Los médicos le sugieren que quede por precaución por ser prematura y por tener el perímetro ese fálico 2 puntos más bajos del nivel aceptable, el de Lucia medía 28 centímetros.
Lucia debía quedarse de 72 horas a una semana por precaución, ahí comenzó todo….
Tuve que hacer un cambio de chip y aceptar lo que se venía (DOLORES).
Nunca me pregunte por qué, nunca renegué, no tuve feos pensamientos, por decirlo de alguna manera, sentí que ella me había elegido, y yo acompañaría a Lucia.
Esas 72 hs o 7 días se transformaron en dos meses y medio, a las 24 hs de nacer surge una complicación y solo un milagro salvaría a Lucia, al escuchar eso sentí que se me explotaba mi cabeza , me acompañaba mi mama y el papa de Lucia , yo estaba internada en INPENSA Y LUCIA ESTABA EN EL ESPAÑOL, nos separaban 40 cuadras, no había podido conocer a mi hija , solo su manito rosó mi cara y sentí algo hermoso, ahí decidí escaparme y me encontraron en el ascensor, donde me llevan de nuevo a mi habitación .
¡Les pedí a todos mis conocidos, familia, amigos, a todos que hicieran un pedido por LuLi en las redes, ella necesitaba un milagro! ¡Ese milagro al fin llego!.
El día que pude ir a conocerla, de la experiencia de todo papá que transita la NEO aprendes a contar cables, unos días más y unos días menos, un día en específico empiezo a contar tantos cables, que me pudo la angustia y me desplome, me largue a llorar y ahí me agarro un enfermero (con el cual hoy tenemos una hermosa amistad) y me dice …¡Mami: si vas a venir, venís bien! ¡Me lo dijo de una manera que ufff, me dolió, me dolió mi ego, de mamá, de mujer! Cuando vuelvo a la tarde le pregunto cómo se portó Luli? Y me contesta: terriblemente mal…. ¡Ahí entendí que estaba en mi dar lo mejor, tenía que transmitirle seguridad y que todo iba a estar bien, me ponía mi perfume, me pintaba mis labios y mis taquitos, porque para mí era una fiesta el poder ir a ver a mi hija! Que cuando pudiera tocarle su manito ella supusiera que mama estaba ahí entera para ella, aunque cuando pasábamos la puerta nos desplomáramos. Tenía que sentir seguridad y yo debía dársela.
Costo mucho pero delante de nuestros hijos tenemos que ser súperhéroes y que tengan tranquilidad.
¡Lucia se llama por mi abuela, mi abuela fue una italiana hermosa, y lucia en su vida terrenal también lo fue, cuando Lulita llego transgrediendo todo, ahí me di cuenta que iba a ser una nena especial, y valla si lo fue!!
Lucia tenia citomegalovirus, no sabíamos hasta la descompensación que tuvo a las 24 horas de nacer y ahí le hicieron una seguidilla de estudios. LUCIA ES LA PRIMERA NIÑA ESPECIAL DE MI FAMILIA Y LA DEL PAPA DE LUCIA. TRNSITAR LA NEO es muy difícil como dije antes aprendes a contar cables y niños, hay días en los que hay más y días en los que hay menos. Se aprende mucho, se forma como una familia ahí adentro, y queda una amistad y un aprendizaje de un camino recorrido. ¡Si me dejaba llevar por lo que el pronóstico me decía, yo me estaba llevando un vegetal a mi casa y NO FUE ASI! Ella tenía un canal de comunicación increíble, a los tres meses empezó con estimulación temprana, siempre me propuse mirar para adelante, hizo de todo, quinesia, equino terapia, natación, musicoterapia, todo incluso fue una nena escolarizada.
Yo trabajaba en el Senado y por suerte tuve jefes que me dejaron llevarla conmigo a trabajar, tenía una habitación donde tenía todo lo que Luli necesitaba, AHÍ RECIBÍ MUCHA AYUDA, incluso comía cosas que conmigo no, yo nunca fui muy buena cocinera (risas) así hasta que pudo ser escolarizada. Cuando un papa acepta y ve a su hijo como el de los demás, los demás también lo van a ver de la misma manera.
No hay un ingrediente secreto, como tampoco hay instrucciones, ni un manual… solo hay ingredientes, como Amor, compañerismo y una cuota enorme de paciencia.
¡El amor puede con todo! Cuando Lulita estaba mejor fuimos a agradecer a cada uno sin importar la religión, solo agradecer la Fe y el Amor con el que pidieron por Lucia.
Este camino recorrido por diez años pasamos mil cosas y mi frase TU SONRISA MI CAMINO, tiene que ver con eso, había días en los cuales no eran alentadores para nada y miraba a Lucia y ella sonreía de esa manera tan característica de ella y transformaba todo lo feo en algo alentador.
Lucia es una nena mágica y digo es porque creo en la vida celestial.
Un amigo me ayudo porque yo por un problema con un familiar no podía ir a buscarla, en lo cual el uno de esos días llega tarde y ella ni lo miraba, él le pedía disculpas y ella seguía ofendida, era tan expresiva, me rodeo gente maravillosa, gente muy comprometida.
A Lucia le quedo una parálisis cerebral a la cual se le sumaron convulsiones, sus diez años los pudimos festejar, ella amaba los cumpleaños.
En 2018 tuvimos su primer episodio con broncoespasmo, no me separaba de Luli estuve muy acompañada por Augusto quien hoy es mi marido (papa loco como le decíamos con Luli) yo sabía controlar una convulsión, pero acá se me ponía difícil aunque nunca pensé que iba a aprender hacer cosas tan complicadas y más cuando es a tu hijo. Volvimos a casa con una mochila de oxígeno, lo aprendí a superar y a sobrellevar, mi esposo trabajaba a 50 km de donde vivíamos, volvía de trabajar y se quedaba con nosotras hasta la noche que nos veníamos a casa a descansar,
¡Llegó el día en que tuvieron que entubarla ¡EL 6 de SEPTIEMBRE LA VEO QUE NO ESTA BIEN llame a una amiga que fue su primera enfermera y la llevamos a la clínica del niño, muchas veces salía, pero esta vez no! Su habitación se transformó en terapia intensiva, así hasta el diez de septiembre
Que fue el desenlace, el despedirse de esta vida terrenal, fue muy duro porque nos íbamos a casa rogando que el teléfono no sonara.
Empecé a sentir si yo amaba como decía hacerlo, tenía que demostrarlo, tenía que soltar. ¡y no es solo una palabra!
No quería ver el deterioro de mi hija siendo alimentada por oxígeno y una máquina, ahí fue donde hable con ella, desde mi más profundo dolor le pedí que hiciera lo que ella sintiera que yo iba a estar bien y fue así…
Llego ese llamado telefónico de las 2:40 de la mañana, lo sentí en ese momento, sentí que algo me apretaba por dentro algo inhumano. ¡empecé a vestirme apurada y respiré, me dije a mi misma ya está! Vi con el amor que médicos y enfermeros la miraban, lo que quiero decir es que los papas llegamos cansados a casa y más los «papas especiales», después de miles horas de terapias, pero hay que dar un espacio, abrazar a tus hijos, besarlos, decirles te amo todo lo que sea necesario. Que el tiempo que estén acá sientan el amor. Todos tenemos una marquita y una larga fila para delante y para atrás, nunca sabemos cuándo es el momento.
Mi experiencia es transitarlo y pedir ayuda para volver a sonreír, pidamos ayuda a un profesional, no solo para nosotros sino para ayudar a los demás a sobrellevarlo, porque nos miramos al espejo y somos distintos, somos otra persona.
Hay que transformar el dolor en AMOR, PORQUE REALMENTE SE MUEREN CUANDO DEJAMOS DE RECORDARLOS Y DE SONREIR.

-Agradezco a María Dolores por esta entrevista, gracias por compartir.

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