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Entrevista a Soledad Sayavedra

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-Por Moira Natalia Rato

Soledad Sayavedra es ODONTOLOGA, atiende en su consultorio con su esposo Federico Genssi, que es especialista en Implantología oral. Nos cuenta Soledad como es TRABAJAR en el 2021 atravesando la pandemia y como fue el 2020 para el odontólogo, como fue el proceso de ser médico no esencial, hasta que se logró que puedan atender más allá de solo las urgencias, poder realizar tratamientos odontológicos en consultorio.
“A partir de la pandemia tuvimos que modificar nuestro modo de trabajo implementando medidas de seguridad, bajo un protocolo estricto donde al paciente se le toma la temperatura antes de entrar al consultorio, luego se lo sanitiza con una sustancia hipoclorosa, cuando se van a sentar a la unidad dental (sillón de trabajo) se encuentra previamente desinfectado con amoniaco cuaternario y se le coloca alcohol en gel en las manos; luego nosotros nos vestimos con un kit de bioseguridad, que después es desinfectado entre paciente y paciente, nos colocamos guantes, doble barbijo (N95) arriba uno quirúrgico y por último la mascarilla con una cofia en el pelo.
El año pasado no podíamos trabajar, no estábamos habilitados. ¡No éramos esenciales!
Nuestra profesión se vio afectada por cuantos meses sin poder trabajar, hasta que fuimos habilitados para urgencias, donde atendíamos a pacientes con cuestiones de dolencias, ya sea medicar por teléfono, como primera medida, y como última medida podían venir al consultorio.
En ese momento solo se podía hacer una que otra extracción, aliviar dolor al paciente, por ejemplo: haciendo una apertura como primer paso del tratamiento de conducto cuando la pieza no es para extracción para poder salvarla.
Así estuvimos unos cuantos meses hasta que finalmente nos habilitan a trabajar con las medidas de seguridad que conté anteriormente.
Fue muy difícil, pero a medida que fueron pasando los meses fuimos aprendiendo a convivir con este virus, con todo el protocolo y brindando la mejor atención al paciente.
Se modificaron muchas cosas, fue todo un tema el de las obras sociales, y hoy muchos aranceles están por debajo de lo requerido, con la inflación que hay al valor de lo que sale mantener un consultorio sumando los materiales de odontología. Se hace muy difícil sobrellevar los gastos del consultorio. Los aranceles terminan quedando muy por debajo del valor del trabajo realizado.
Hoy lo que se está viendo es un número muy bajo de pacientes que asiste al consultorio, debido a que mucha gente está aislada, o contagiada y obviamente hay muchos con temor de asistir al consultorio.
En lo cual hay que insistir que tienen que visitar periódicamente al dentista, por lo menos cada 6 meses para hacerse controles exhaustivos tanto de encías como de piezas dentales para prevenir enfermedades bucales que pueden ser tratadas a tiempo justamente para evitar complicaciones posteriores. ¡ES MUY IMPORTANTE ACUDIR AL ODONTOLOGO! Y QUE NO TENGAN MIEDO porque hay un protocolo estricto para cuidar al paciente, como a nosotros mismos. Los cuidados son muy exhaustivos”.
“Se modificó la modalidad de trabajo de manera más espaciada entre paciente y paciente, para que no se junten en la sala de espera y así poder desinfectar los espacios, aprendimos a trabajar con ventilación cruzada para disminuir y/o eliminar el virus y las bacterias de los ambientes.
Algunas prácticas odontológicas requieren una aislación absoluta del diente a tratar mediante el uso de una goma que ayudaría a disminuir el riesgo de contagio”.
Soledad es odontóloga hace 15 años, se recibió en la Facultad de Odontología de la ciudad de La Plata y realizó la especialidad de endodoncia en la U.B.A.
-Agradecemos que nos hayan abierto las puertas de su consultorio para poder compartir lo vivido.

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